Las autoridades federales buscaban el martes pruebas de las causas del estallido y hundimiento de un hidroavión bimotor frente a las costas de Miami Beach, con un balance de 20 muertos, entre ellos tres niños. Los funcionarios del FBI dijeron que no había inicialmente indicación de que se trató de un atentado terrorista. Maurice D’Giovianni, de 42 años, uno de los surfeadores en la playa, dijo el lunes que escuchó una explosión antes de que cayó un ala del avión (la secuencia en un vídeo de aficionados se ve aquí). Casi enseguida, el aparato se precipitó al agua, dejando una estela de llamas y de humo. “Estalló en el aire, y una de las alas cayó”, informó D’Giovianni. “La otra parte del hidroavión estaba en llamas, y se precipitó directamente (al mar), como un mosquito”.