Pese al color amarillento que presenta el agua, muchos habitantes de La Tejera la están consumiendo.

Toman agua con arsénico

Pobladores de un barrio jinotegano abrieron un pozo comunal, que estaba prohibido por el Minsa Director de Silais dice que podrían multar a los que abrieron pozo Claudia Pineda HerreraCORRESPONSAL/ [email protected] Unos 700 habitantes del barrio La Tejera, en Jinotega, siguen consumiendo agua contaminada con arsénico, pese a que hace seis meses el Ministerio de […]

  • Pobladores de un barrio jinotegano abrieron un pozo comunal, que estaba prohibido por el Minsa
  • Director de Silais dice que podrían multar a los que abrieron pozo

Claudia Pineda HerreraCORRESPONSAL/ [email protected]

Unos 700 habitantes del barrio La Tejera, en Jinotega, siguen consumiendo agua contaminada con arsénico, pese a que hace seis meses el Ministerio de Salud (Minsa) prohibió el uso de un pozo comunal que contenía unos 19 microgramos del mineral por litro de agua.

Desde julio de este año, el Sistema Local de Atención Integral (Silais) determinó que el pozo comunal del Llano La Tejera, construido por el Fondo de Inversión Social (FISE) y la Alcaldía de Jinotega tenía niveles altos de arsénico por lo que la institución mandó a cerrarlo.

Eva Pineda Jirón, líder del barrio, dijo que los ciudadanos abrieron el pozo sin autorización del Minsa porque con los 100 litros de agua por semana que les brinda una pipa de la Alcaldía municipal no podían satisfacer todas sus necesidades.

En tanto el director del Silais-Jinotega Harry Velásquez dijo que ya tenían conocimiento de la apertura del pozo, por lo que harían inspecciones para determinar con exactitud, quiénes eran las familias que estaban consumiendo agua con arsénico.

CRIMEN CONTRA SUS PROPIAS VIDAS

El doctor Velásquez, también dijo que las personas que abrieron el pozo podrían ser multadas, pero que aún no aplicaban la multa o trasladaban el caso a la Fiscalía porque no les parecía “adecuado” procesar a una familia entera que al final está cometiendo “un crimen contra su propia vida”.

Para el doctor Velásquez, si el FISE financió la construcción del pozo contaminado con arsénico con alrededor de tres millones de córdobas no será tan difícil aprobar el nuevo proyecto de agua potable.

En tanto Pineda Jirón, líder del barrio no se descarta la posibilidad de que otros ciudadanos estén usando el agua de los pozos domiciliares (también con arsénico) y que muchos estén ingiriéndola.

PIEL RESECA

“Yo sólo la uso para bañarme y mire cómo se me ve la piel y el pelo. Aquí sufrimos de caspa y piel reseca. Aquí vivimos enfermos”, comentó la líder.

Para la líder, abrir ilegalmente el pozo podría implicar que las autoridades deslinden responsabilidades y se nieguen a ayudarles, pero que la necesidad los obligó a tomar esas medidas.

En agosto de este año, el alcalde Eugenio López, aseguró que en noviembre se conectaría el pozo comunal con la red de distribución de agua de la ciudad, pero para ejecutar el proyecto se necesitaba la aprobación del FISE con unos 473,553.08 córdobas.

Mientras que Larry Escorcia, residente de proyectos de la Alcaldía, dice que desde hace 15 días se le envió al FISE la formulación del proyecto que implicaría unos 966.63 metros de tubería para conectar la red de agua de la ciudad con el pozo del Llano La Tejera.

Para Escorcia, si el FISE aprueba el proyecto en enero del próximo año, la Alcaldía tendría alrededor de 56 días para ejecutar.

PROVOCA CANCER Y DERMATITIS

El director del Silais en Jinotega Harry Velásquez, dijo que el arsénico puede provocar problemas hepáticos, cáncer y dermatitis. Dijo también que los pobladores del barrio La Tejera aún no han sido examinados para determinar los niveles del mineral en el cuerpo. En Nicaragua aún no hay laboratorios en que se determinen los niveles de arsénico en la sangre.

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