El primer Parlamento de Afganistán en tres décadas celebró ayer su sesión inaugural con una gran ceremonia en Kabul a la que asistió, entre otros dirigentes, el vicepresidente de EE.UU., Dick Cheney. La histórica sesión de apertura del nuevo Parlamento afgano marca el comienzo de una nueva etapa en la historia de este país, destrozado por años de invasiones, guerra civil y el régimen ultraintegrista islámico Talibán. El edificio del Parlamento, que había sido dañado durante la guerra civil (1992-1996), fue renovado y preparado para recibir a los 351 diputados de ambas Cámaras.