El presidente Hugo Chávez (dcha.) junto a Diego Armando Maradona.

La Cumbre de los zombies

Rodrigo Lara [email protected] IV Cumbre de las Américas. Chávez contra Bush. Toledo contra Chávez. Maradona contra Bush; Fox contra Maradona. Chávez contra Fox. Kirchner contra Fox. Condoleezza contra Kirchner. Chávez contra Martín Torrijos. Lagos contra Toledo. Y Uribe quejándose de ser un Sísifo condenado a escalar cumbres sin fin. Púgiles, sólo faltó Tyson. Y no […]

Rodrigo Lara [email protected]

IV Cumbre de las Américas. Chávez contra Bush. Toledo contra Chávez. Maradona contra Bush; Fox contra Maradona. Chávez contra Fox. Kirchner contra Fox. Condoleezza contra Kirchner. Chávez contra Martín Torrijos. Lagos contra Toledo. Y Uribe quejándose de ser un Sísifo condenado a escalar cumbres sin fin. Púgiles, sólo faltó Tyson. Y no tanto, porque apenas días después del encuentro fue al programa de TV de Diego Maradona. Y, luego, cuando fue detenido en Brasil por agredir a un camarógrafo, se presentó a declarar vestido con la casaca de la selección argentina. O sea, Maradona lo logró: Tyson contra Pelé.

Si uno se pone cínico podría darle toda la razón al humorista argentino Podeti, quien se preguntó, a raíz del revuelo en el encuentro de los 34 jefes de gobierno de América en la Cumbre de Mar del Plata, por qué, en vez de una Cumbre, no hacemos una cadena de e-mails. El cinismo puede acentuarse y decir que una cadena de e-mails no les permitiría a los gobiernos proclamar que están trabajando en temas de vital importancia. El cinismo suele ser la pereza de los desencantados.

El encuentro de noviembre fue muy útil: sirvió para blanquear varios conflictos reales.

Primero, la administración Bush recordó a todos los presidentes que no le interesa ni un ápice todo el bla-bla-blá de medidas gubernamentales para crear trabajos dignos y bien pagados a que se destinaba el encuentro. “Más comercio > más trabajo”, reza el credo de Washington y no hay quién lo saque de ese catecismo.

Segundo, los países del Mercosur estiman que el libre comercio “a la americana” es como una “invitación a la inglesa”: el invitado paga con la ruina de su base tecno-industrial.

Tercero, el presidente venezolano es más que un tipo simpático/antipático con mucho petróleo. Hugo Chávez realmente se cree Bolívar 2.0. Y a muchos —Vicente Fox, el sparring favorito de Chávez en las últimas semanas no es uno de ellos— esto les agrada.

No obstante, los números llaman a engaño. La realidad es más compleja. Centroamérica es segura partidaria del Alca, pero en el área andina, sólo Colombia lo es, y a mediano plazo. En la otra esquina del ring, dentro del Mercosur, el juego brasileño es ambiguo y dejó heridas. Finalizada la Cumbre, Bush viajó a visitar a Lula. Ya juntos, el líder del PT se desdijo más que parcialmente de lo acordado en Mar del Plata con argentinos, uruguayos y paraguayos.

En Buenos Aires hirvió la olla porque Itamaraty jugó al borde del off side: pareció que usaba al Mercosur para presionar a Estados Unidos por los subsidios agrícolas en la reunión de la Organización Mundial de Comercio, en Hong Kong, que hoy termina.

Además, Brasil no está predicando con el ejemplo. Da subsidios industriales, hace oídos sordos a la creación de un sistema de modernización que elimine asimetrías entre los miembros del Mercosur y levanta barreras arancelarias a sus socios sin drama.

La pregunta es, si así como EE.UU. parece querer sólo comercio libre para sus productos industriales altamente competitivos. ¿Brasil desea comercio administrado por bloques hasta que su industria nacional sea competitiva y su agricultura pueda exportar sin limitaciones?

Lo que Mar del Plata dejó sobre la mesa es: ¿debe la región negociar sólo el libre comercio entre sí y/o con EE.UU., o debe negociar un tratado de integración que incluya otras áreas?

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí