- Ven paso hacia integración e independencia energética de Sudamérica
Harold OlmosSUAPE, BRASIL/ AP
Los presidentes de Venezuela y Brasil se comprometieron el viernes a avanzar a marcha forzada hacia la integración de América del Sur, al iniciar la construcción de una refinería que procesará 200,000 barriles diarios de petróleo pesado de uno de los yacimientos más ricos del mundo.
La obra deberá ser seguida por otras que podrían garantizar a la región suministros de energía durante generaciones.
“Vamos a gastar 10,000, 20,000 millones de dólares, pero vamos a integrar América del Sur”, dijo el presidente anfitrión Luiz Inácio Lula da Silva, entusiasmado con la refinería, que empezará a producir de aquí a unos seis años.
“Estamos empeñados en integrar Suramérica con gas, petróleo y energía. Si no lo hacemos estaremos condenados a depender de los países desarrollados”, dijo el mandatario brasileño ante una entusiasta muchedumbre de unas 2,000 personas.
Su colega Hugo Chávez, a quien Lula llamó repetidas veces “compañero, amigo y hermano”, encomió la reciente decisión de Argentina y Brasil de cancelar por anticipado deudas con el Fondo Monetario Internacional y reiteró su propuesta de crear un Banco del Sur que recibiría parte de las reservas monetarias de los países de la región.
Chávez dijo que la refinería, cuya inversión de 2,500 millones de dólares provendrá de recursos de Petróleos de Venezuela (PDVSA) y de Petrobras, el ente estatal brasileño, debería ser inaugurada por ambos en 2012.
“Lula será aún Presidente”, afirmó y aparentemente dio por descontado que él también lo sería. Chávez está al frente de Venezuela desde 1998.
“ Te necesitamos compañero Lula”, dijo tras anunciar que si pudiera votar en Brasil votaría por Lula.
Chávez dijo que PDVSA y Petrobras ya trabajan en la Faja del Orinoco, uno de los depósitos de petróleo bituminoso más grande del mundo, con reservas estadísticamente superiores a las de Arabia Saudita y que de allí partirá el petróleo que alimentará la nueva refinería.
Frecuentemente aplaudido por una multitud de más de 2,000 personas reunidas para la ceremonia, Chávez dijo que proponía el Gasoducto del Sur, que recorrería unos 8,000 kilómetros y pasaría por Brasil, Colombia, Argentina, Paraguay y Uruguay. Alimentado por gas venezolano, dijo, el ducto podría transportar gas durante cien años.