Jorge Loáisiga [email protected]
Los días 21 y 23 de septiembre de 2004 debieron ser los del diluvio del whisky en la Empresa Portuaria Nacional (EPN) de Corinto, cuando por “instrucciones superiores” se compraron 48 botellas de Johnnie Walker a un valor que supera los 30 mil córdobas, que fueron pagados con fondos de la empresa estatal.
Según las facturas 0258 y 0259 de septiembre del año pasado, la Administración Portuaria de Corinto (APC) pagó a la licorería-bar “Bacos”, la suma de 30,264 córdobas en concepto de “adquisición de licores para cubrir eventos y actividades organizadas por la EPN y APC”.
El cheque con el que se pagó la enorme cantidad de whisky fue emitido el jueves 30 de septiembre de 2004, por la APC, a nombre de Néstor José Ampié Rosales, supuesto dueño del bar donde se adquirieron las 48 botellas del fino licor.
Sin embargo, investigaciones de LA PRENSA indican que la licorería-bar “Bacos”, ubicada en el kilómetro 10 y tres cuartos, de la Carretera a Masaya, pertenece a Luis González Barberena, ex gerente financiero de la EPN, quien ha sido señalado de haber participado en la estructura que permitió la realización de un fraude por más de 25 millones de córdobas en la Portuaria estatal. LA PRENSA intentó conocer una versión de González, pero no fue posible localizarlo.
LA PRENSA ha estado en el local y ha preguntado por el señor González, pero siempre se nos ha dicho que él no se encuentra.
JUSTIFICA CON FIESTA NAVIDEÑA
Roberto Zelaya Blanco dijo que el whisky se utilizó en la fiesta navideña con las autoridades del Puerto de Corinto, incluyendo los delegados de los diferentes ministerios y entes autónomos, en reunión del Presidente de la República con los alcaldes de Chinandega, y en atenciones brindadas a altos funcionarios del Gobierno de la Nueva Era.
“Cuando Alejandro Fiallos andaba a salto de mata por sus problemas judiciales, por orden de la Presidencia de la República, estuvo hospedado en la casa de protocolo de Corinto y tampoco pasó a boca seca”, dijo Zelaya. Fiallos no se encuentra en el país, por lo que no se pudo conseguir su versión.
De acuerdo con las fuentes, Zelaya degustaba exquisitos platillos de mariscos y otras delicadeces en compañía de un séquito que casi siempre lo acompañaba en sus giras de trabajo por los puertos del país, pero era principalmente Corinto donde él departía.
En relación al uso de la suite presidencial del Puerto de Corinto, Zelaya dijo que era lógico que cuando él llegaba en giras de trabajo utilizara la casa de protocolo de la Portuaria.
Zelaya acusó a la actual vicegerente del puerto, Melba Sánchez, de haber sustraído los documentos de la Portuaria de Corinto y de habérselos enviado a Julio González Alvarado, miembro de la junta directiva de la EPN.
Por su parte Sánchez al ser consultada vía telefónica, respondió, “¿él lo puede demostrar? Si lo puede demostrar que lo haga, en caso contrario son habladurías de él”.
Destapan francachelas de Roberto Zelaya Blanco en la Portuaria
Licorería Bacos, donde compraron el cargamento de licor, pertenece a Luis González Barberena, ex gerente Financiero de la EPN
EN LA SUITE DE SOMOZA
Fuentes vinculadas a las empresas, señalaron que el licor que se compraba era para el consumo del ex presidente ejecutivo de la EPN, Roberto Zelaya Blanco, quien supuestamente realizaba grandes francachelas cuando llegaba al Puerto de Corinto y gozaba de la «suite presidencial» en el quinto piso del edificio de la Portuaria de Corinto, misma que utilizaba el ex dictador Anastasio Somoza cuando supervisaba el trabajo en el puerto.
Zelaya, por su parte, dijo que ese licor se compró para una actividad en la que participó el Presidente de la República, Enrique Bolaños, pero no pudo precisar qué tipo de actividad es la que hubo.
«Allí había visitas, se realizaban recepciones, actividades en las que participaba el Presidente, y el licor se almacenaba en la casa de protocolo de la Portuaria de Corinto», dijo.
También se realizaban reuniones de la junta directiva de la Empresa Portuaria Nacional, en las que supuestamente se habría consumido botellas de whisky, según dijo Zelaya.
CGR investiga
La Contraloría General de la República está realizando una auditoría especial por la pérdida de más de 25 millones de córdobas y 500 mil dólares en la EPN, así como la legalidad del pago de 1.7 millones de córdobas en dietas a los miembros de la junta directiva y la compra de dos terrenos en 3.2 millones de dólares.
Éstas son las facturas que la Administración Portuaria de Corinto (APC) pagó a la licorería-bar “Bacos”, por la compra de 48 botellas de whisky. La compra totalizaba casi 30 mil córdobas.