- A pesar de que les ofrecieron 10 córdobas por lata, más comida
Carlos Martínez Morá[email protected]
La escasez de mano de obra para la recolecta de café, es un problema que todavía sigue sin solución, porque los cortadores siguen emigrando hacia El Salvador y Costa Rica, a pesar de que los caficultores y las autoridades nicaragüenses acordaron pagar diez córdobas por lata de grano cortado, más la alimentación.
Según la organización gremial Mesa Agropecuaria y Forestal, en esta temporada de corte de café, la emigración de nicaragüenses hacia El Salvador, Honduras y Costa Rica, ha persistido.
José Ángel Cruz, vocero de esa organización, indicó que de acuerdo a los cálculos, consideran que en Matagalpa y Jinotega la escasez de mano de obra para la recolección de café podría ocasionar pérdidas hasta el 20 por ciento del total de la producción de este rubro, que este año sería de 1.8 millones de quintales.
Afirmó que para la Mesa Agropecuaria este problema se debe a la falta de una estrategia de desarrollo del sector agrario de Nicaragua, y que así como está ocurriendo en la producción de café, la mano de obra podría también afectar a la producción ganadera, de maíz y frijoles, dos sectores importantes en el país que, según datos del Banco Central, generan alrededor de un millón de empleos directos.
Cruz dijo que la Mesa Agropecuaria considera que los problemas que afectan a la producción agropecuaria se podrían resolver con un banco de fomento, que aplique políticas de desarrollo en ese sector sin discriminación.
Sería una institución financiera que brindaría asistencia a los casi 200 mil productores individuales de café que existen en el país, declaró.
Explicó que el problema no es sólo la fuga de mano de obra, sino que también existe inseguridad alimentaria en el campo y falta de interés de las instancias gubernamentales por mejorar los caminos de penetración a las zonas productivas, entre otros.