Cientos de precaristas mantienen posesión de diferentes propiedades privadas creyendo que son del Gobierno.

Precaristas se afincan

Tierras camino a San Isidro de Bolas tienen dueños Wilder Pérez [email protected] Más de 600 familias que se tomaron las tierras ubicadas en el costado este del camino a San Isidro de Bolas, podrían ser desalojadas en los próximos días porque éstas tienen dueños. Esto fue confirmado por la subcomisionada Rosa María Dávila, de la […]

  • Tierras camino a San Isidro de Bolas tienen dueños

Wilder Pérez [email protected]

Más de 600 familias que se tomaron las tierras ubicadas en el costado este del camino a San Isidro de Bolas, podrían ser desalojadas en los próximos días porque éstas tienen dueños.

Esto fue confirmado por la subcomisionada Rosa María Dávila, de la Estación Tres de la Policía, aunque advirtió que todo dependerá de las instancias judiciales.

Según Dávila, los dueños de las propiedades afectadas aparecieron tras la toma de tierras, y pusieron la denuncia ante la Fiscalía, por lo que un paso normal a seguir sería el desalojo, si es que el caso no da un giro inesperado.

A mediados de noviembre pasado, 647 familias de los barrios aledaños, ubicados en el extremo sur de Managua, del otro lado de la pista Suburbana, decidieron poblar de forma repentina los terrenos baldíos, pero casi de inmediato fueron desalojados, al aparecer por los dueños.

No obstante, los precaristas mantienen que las tierras son del Gobierno, y que están realizando todas las vueltas (gestiones) para cumplir con los requisitos legales para apropiarse de ellas sin tener que ser sacados por la fuerza nuevamente.

A pesar de eso, Dávila, quien conoció el caso en sus inicios, mencionó que los dueños de esos terrenos sí existen, que no son del Gobierno, y que por lo tanto la propiedad es privada.

Uno de esos dueños es Rosendo Díaz, quien se mostró preocupado por lo ocurrido. “Este es un relajo, la gente se mete y ya, siempre hacen lo mismo, agarran (los terrenos), los venden y ya”.

De igual forma se expresó Carlos Arana, un vecino del lugar, quien incluso conoció que un lote ya fue vendido en 200 córdobas.

Por su parte, los precaristas aseguraron que sus acciones tienen que ver exclusivamente con la necesidad de tener vivienda.

Varios de ellos, que se negaron a revelar sus nombres, se mostraron aferrados a que las tierras son del Gobierno.

Casi todas las personas que están levantando sus habitaciones de ripios son mujeres mayores de edad, y supuestamente son los hombres los que se dedican a encontrarles soluciones legales al problema.

Se niegan a decir cómo avanzan en ese campo, pero saben que su problema es complejo, al punto que el lugar podría ser bautizado como “El Alboroto”.

EL TEMOR DE LOS VECINOS

El trabajo de las mujeres consiste en crear las condiciones para hacer habitable el lugar. Ellas creen que pueden lograrlo, pero los vecinos tienen serios temores, basados en la seguridad humana de los pobladores y la seguridad social del lugar.

Primitivo Rodríguez, delegado del Distrito Tres de la Alcaldía, tomó distancia del caso, asegurando que se trata de un conflicto privado.

Díaz no descartó que los precaristas estén protegidos por alguien más poderoso, pero se cuidó de señalar nombres. Ahora todo está en manos de la Fiscalía.

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