La capital iraquí volvió a ser escenario de la espiral de violencia que se recrudece a medida que se acerca la fecha de las elecciones legislativas del 15 de diciembre. En la estación de autobuses de An Nahda, en pleno centro de Bagdad, treinta personas murieron y 25 resultaron heridas en el atentado perpetrado por un kamikaze que detonó el cinturón de explosivos que llevaba junto al cuerpo, en el interior de un autobús abarrotado de estudiantes y otros civiles.