LA PRENSA/A. LORÍO
El rezo y canto a la Virgen María quedó en manos prácticamente de la Iglesia Nuestra Señora de La Asunción, en Ocotal, ya que la tradición —menor con relación a otros lugares del país— este año transcurrió con mucho menos pólvora y menos purísimas. La población cree que la crisis económica es el principal factor de esta decaída. Pero se mantuvo la tradicional procesión de La Purísima, la que recorrió las principales calles este 7 de diciembre, después de las 6:00 de la tarde.