Relajación, mayor elasticidad del cuerpo, concentración y aliviar padecimientos, son los principales efectos que busca la mayoría de personas practicantes de yoga. Irma González, de origen mejicano y poeta de profesión, practica yoga desde hace dos años y medio; sin embargo, hace ocho años con el embarazo de su tercer hijo también lo estuvo practicando. “Desde que empecé a hacer yoga, sentí los beneficios, mucha flexibilidad en mi cuerpo, más concentración al hacer las cosas y bienestar interior”, señaló González.
Para la médico naturo-ortopático, Luz de María Meléndez del centro Yollopatli, yoga es considerada una filosofía de vida que significa unión. En la práctica del yoga hay muchas ramas, pero la que más se practica en nuestro país es el hatha yoga, que significa unión del sol y la luna, lo cual según Meléndez correspondería a unión del cuerpo y la mente, a través de la respiración, origen de la energía vital.
Madavvi Fonseca, especialista en yoga terapéutico, señaló que el hatha yoga tiene por objetivo estimular las glándulas del organismo para que segreguen un nivel de hormonas equilibrado, por que éstas son estaciones emocionales que tienen un impacto a nivel fisiológico, somático y síquico.
Para la doctora Meléndez, tanto a nivel fisiológico, metabólico y orgánico, la respiración es esencial, ya que cuando adoptamos una respiración adecuada estamos beneficiando todas las funciones corporales, dado que se da una mayor oxigenación cerebral, obteniendo un determinado grado de relajación.
Una de las características del hatha yoga es trabajar siempre con técnicas de respiración, por lo cual se hace un calentamiento, ejercicios de respiración y luego las asanas (posturas cómodamente sostenidas) con el fin de combatir algunos padecimientos como la depresión, fortalecer la voluntad, tonificar energía corporal y cerebral. Para Meléndez, uno de los primeros pasos es aprender a respirar, tanto de manera superficial como profunda.
“Con el yoga se busca serenidad, tranquilidad, estabilizar energía, control de la mente pero, además, incide a nivel físico. En cuanto a la flexibilidad, no sólo se corresponde al nivel físico sino también al nivel espiritual, ya que hay personas que vienen con gran rigidez mental, intolerancia, pierden el control con los niños, son muy inquietas, inestables, nerviosas, padecen de insomnio, inseguras con su cuerpo; sin embargo, con la práctica del yoga se pueden combatir los bajos estados de ánimo porque induce a la relajación”, señaló.
Ybelka Padilla, originaria de República Dominicana y radicada en nuestro país, es una deportista, lleva poco tiempo en las clase de yoga y asegura salir de las clases “flotando”, muy relajada; además, siente que está trabajando su cuerpo. “Lo que me motivó a practicar yoga fue el deseo de sentirme interiormente tranquila, y en realidad salgo de aquí con mucha paz, soy deportista, lo cual me quita mucha energía y aquí siento relax, paz espiritual y trabajo los músculos”, señaló Padilla.
Lo mismo le pasa a Neda Grinbrel, ama de casa quien tiene nueve meses de hacer yoga porque se sentía muy estresada y quería hacer algo que la beneficiara tanto mentalmente como físicamente.
Meléndez señala que como médico está segura de que el yoga trata no sólo la salud mental sino también la física. “Aunque cada persona se inclina por determinadas disciplinas, el yoga es una disciplina que les puede complementar en sus tareas porque ayuda a controlar movimientos, flexibilizar músculos, se toma conciencia corporal, cualquier persona puede practicarlo a cualquier edad”.
Entre los problemas físicos que puede tratar, según Meléndez, están los digestivos, el estreñimiento, el estrés, dolores de espalda, problemas hormonales, entre otros, ya que con las asanas se puede ir acomodando y reestructurando todos los órganos, ya que se trabajan en determinadas posturas para poder ir modificando irregularidades.
Otro de los problemas que se trabajan con la práctica del yoga es las inseguridades o temores porque muchas veces, algunas personas temen hacer determinadas posturas pero además, tienen otros temores en la vida cotidiana ante determinadas situaciones y vencer el temor de hacer determinadas posturas le va a ayudar a enfrentar la vida.
Yoga, un estilo de vida
Madavvi Fonseca asegura que el yoga no es una doctrina ni una religión sino un estilo de vida, una práctica filosófica que integra distintos métodos adaptados a la naturaleza de las personas, los temperamentos, la complexión individual, es decir, es un sistema que tiene por objetivo equilibrar y dar salud.
“El yoga es una técnica especializada que ha existido desde hace miles de años y ha sido conocida por diferentes culturas; sin embargo, es en la India donde podemos remontar los antecedentes más antiguos pero hay indicios de que nuestros ancestros también la practicaron”, afirma.
“No buscamos ser una religión sino que el ser humano trascienda los obstáculos, las dificultades emocionales y espirituales”, expresó Fonseca.
Practicar yoga tiene beneficios para la salud física y emocional. Es un excelente aliado para combatir el estrés
¿Dónde puede practicar yoga?
Algunas sugerencias de lugares donde, después de las vacaciones de diciembre, puede poner en práctica las técnicas del yoga:
Yollopatli: además de clases de yoga, imparten terapia con flores, masajes relajantes, todo en medicina natural. Teléfono: 265-8504
Ayurbeda: clases de yoga, medicina natural y asesoría sobre régimen alimenticio. Teléfono: 278-4831
Casa de Miriam Hebé: clases de yoga, comida vegetariana, masajes. Teléfono: 278-4488
Studio danza Ilusiones: Gimnasio, clases de yoga, danza, aeróbicos. Teléfono: 278-4740
María Dolores Argüello: clases de yoga, masajes, terapia floral. También imparte clases a domicilio. Teléfonos: 249-4632/8640953
Madavii Fonseca: clases de yoga, autosuperación, prevención de enfermedades, asesoría en nutrición, imparte clases a domicilio. Teléfono: 248-3131
Vivir más tiempo y con mejor calidad
La dieta de quienes practican yoga es principalmente vegetariana. Esta dieta reduce considerablemente las probabilidades de sufrir enfermedades del corazón, relacionadas con altos niveles de colesterol.
Se estima que la primera causa de muerte entre personas de 35 a 65 años son las enfermedades cardiovasculares y los derrames cerebrales. Los factores de riesgo para presentarlos son: hipertensión, colesterol sérico, hábito de fumar, sedentarismo y estrés.
Hacer ejercicios, dejar de fumar y tener una dieta equilibrada contribuye al bienestar físico y emocional.