- Ante temores de seguridad
BAGDAD /AP Y AFP
Uno de los cinco jueces en el proceso de Saddam Hussein renunció luego de enterarse de que uno de los acusados estuvo supuestamente involucrado en la ejecución de su hermano, informó ayer domingo un funcionario judicial.
Raid Juhi dijo a The Associated Press que el juez se excusó del caso la semana anterior, y ha sido reemplazado a tiempo para la audiencia prevista para hoy lunes. Juhi se negó a dar más detalles o a identificar al sospechoso involucrado.
Los nombres de los jueces no fueron revelados, porque lo prohíbe la regulación de seguridad, salvo en el caso del juez principal, Rizgar Mohamed Amin.
La sesión de hoy será la tercera desde el 19 de octubre, cuando se abrió el proceso. Amin concedió una prórroga de una semana, el 28 de noviembre, para que uno de los siete coacusados de Saddam, el ex vicepresidente Taha Yasin Ramadán, pudiera encontrar un reemplazo para su abogado de oficio.
Saddam y siete coacusados enfrentan un juicio por la matanza de chiítas ocurrida en 1982 en Dujail, tras un intento de asesinato contra el entonces líder iraquí en esa población. De ser hallados culpables los sospechosos podrían ser condenados a muerte.
También ayer, las autoridades iraquíes descubrieron un plan de un grupo insurgente sunita para atacar la sede del juicio de Saddam en su tercera audiencia, prevista para hoy, dijo el asesor del gobierno en seguridad nacional.
Un comunicado difundido por la oficina del asesor Mouwafak al-Rubaie dijo que las Brigadas de la Revolución de 1920 planeaban lanzar cohetes contra el edificio de tribunales, durante la sesión de hoy.
El comunicado señaló que los agentes iraquíes de inteligencia descubrieron el plan, aunque no dio más detalles ni dijo si alguien había sido detenido.
En la vecina Jordania, el ex secretario de Justicia de Estados Unidos, Ramsey Clark, dijo que él y otros abogados internacionales se reunirían ayer con Saddam, con el objetivo de definir una estrategia para su defensa.
Clark salió de Amán rumbo a Bagdad, la madrugada de ayer, acompañado por el abogado jordano Isam Ghazaui y por el ex Ministro de Justicia de Katar, Nayib al-Nueimi. Los tres son asesores del abogado principal de Saddam, el iraquí Jalil Dulaimi.
El ex presidente iraquí Saddam Hussein, de 68 años, que hoy comparece de nuevo ante los jueces en compañía de siete lugartenientes, puede ser condenado a la horca por el Alto Tribunal Penal iraquí instituido en diciembre del 2003 —ocho meses después de la caída de Saddam— para juzgar a los dirigentes de su régimen por crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra, genocidio o dilapidación de los bienes del Estado.
Cuatro días de audiencias sucesivas están previstos a partir de hoy, aunque el colectivo de defensa de Saddam Hussein, basado en Ammán, anunció ayer que pedirá el aplazamiento del proceso.
El ex Ministro norteamericano de Justicia, Ramsey Clark, podría estar presente hoy en la audiencia con el ex Ministro qatarí de Justicia, Najib Al Nuaimi y el abogado jordano Issam Ghazzaui, para presentar esta solicitud. El proceso se abrió el 19 de octubre pero fue suspendido enseguida para poder organizar la audición de los testigos.
Al abrirse el proceso, Saddam Hussein se mostró combativo y de entrada dijo que reconocía la autoridad del tribunal. Se presentó como el presidente legítimo de Irak y se declaró inocente. Tras la matanza de Dujail, el Alto Tribunal tiene previsto examinar otros casos, como la represión de chiítas en 1991, el ataque con gases tóxicos a la aldea kurda de Halabja en 1988, el desplazamiento forzado de 182,000 kurdos en 1987 y 1988, la guerra contra Irán y la invasión de Kuwait, en 1990.
INSEGURIDAD
Uno de los grandes retos del tribunal será garantizar la seguridad de las personas que declaren contra Saddam Hussein.
Se trata de una ardua tarea en un país donde reina la inseguridad, y donde dos abogados de la defensa fueron asesinados.
En noviembre, después del asesinato de los abogados que representaban a compañeros de banquillo de Saddam Hussein, el equipo de defensa dijo que estaban sometidos a “amenazas de muerte diarias”.
También denunció las carencias de la seguridad y anunció que boicotearía la audiencia de hoy.
Un responsable norteamericano indicó, sin embargo, que la mayor parte de los abogados aceptó una protección que les propusieron.