Luis Eduardo Martínez M.CORRESPONSAL / [email protected]
Las autoridades de Rancho Grande siguen preocupadas por los impactos que pueda tener en el medio ambiente la actividad minera en ese municipio, al noreste de Matagalpa, mientras la única empresa que tiene concesión en ese territorio parece ganarse la aceptación de los pobladores al generar empleos comunitarios.
Mientras el alcalde liberal Alfredo Zamora Pineda cree que los impactos ambientales serán negativos cuando la empresa Minerales de Nicaragua Sociedad Anónima (Minesa) obtenga el permiso para la explotación minera en Rancho Grande, la coordinadora de Relaciones Comunitarias y del Ambiente de Minesa, Angélica Calderón, asegura que apenas están en el proceso de exploración.
INDICIOS INSEGUROS
Explicó que de 33 mil hectáreas concedidas, la empresa se concentró en explorar alrededor de 20 hectáreas, donde hay indicios de yacimientos auríferos, aunque “no estamos seguros de que si realmente puedan ser cantidades que sean rentables para una empresa como ésta”.
El Gobierno Municipal de Rancho Grande se opone a la presencia de Minesa al punto que optó por desatender las invitaciones que les envía la empresa minera para informarles sobre los avances de la exploración, confirmó el alcalde Zamora.
Las autoridades temen que las actividades mineras afecten al medio ambiente, aunque reconocieron que no tienen los conocimientos técnicos ni científicos para poder evaluar tal situación. En este municipio no hay presencia del Marena.
ESPERAN RESULTADOS DE ESTUDIO
Minesa se instaló en Rancho Grande a inicios del año pasado, luego que el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena) le autorizara para iniciar una etapa de prospección o búsqueda de minerales.
Este año, el Marena autorizó a la empresa para que continuara con la exploración de la zona y Minesa realizó 38 perforaciones.
En la actualidad, la empresa está a la espera de los resultados de la etapa de perforación, según Angélica Calderón, de Relaciones Comunitarias de Minesa. “Dependiendo de los mismos, vamos a ver si podemos continuar con algunas perforaciones. De lo contrario, suspenderíamos y buscaríamos otras áreas de interés”, añadió Calderón.
Sin embargo, señaló que de obtener resultados positivos, Minesa empezaría nuevas perforaciones a mediados de enero del 2006.
Calderón refutó a las autoridades de Rancho Grande y consideró que “las autoridades municipales se han dado cuenta de nuestro trabajo y de nuestro esfuerzo por conservar el ambiente”.
Como parte de ese esfuerzo, la empresa minera impulsó proyectos de reforestación en las riberas del río Manceras y en la cabecera de la quebrada La Pita, según la funcionaria.