- Cuatro asaltantes armados ingresaron al local y despojaron de sus pertenencias a empleados y clientes
- Los delincuentes robaron unos cinco mil dólares en celulares
Elízabeth [email protected]
El crimen atacó por segunda vez en la presente semana en el sector de Altamira, Distrito V de Managua.
Esta vez, cuatro delincuentes entraron en calidad de clientes a un negocio de venta de celulares y una vez dentro, sacaron armas y asaltaron el lugar, de donde se llevaron poco más de siete mil dólares en equipos telefónicos, accesorios, tarjetas de teléfonos, prendas y dinero de los clientes.
Elio Hurtado Espinoza, de 24 años, dueño del negocio Universal Celular Express, ubicado en la calle principal de Altamira, relató que por suerte los ladrones no encontraron un dinero que estaba en la gaveta y en sus bolsillos.
Según el afectado, fue alrededor de tres mil 500 dólares y dos mil córdobas en efectivo lo que logró salvar de los asaltantes.
El afectado describió que los asaltantes robaron 16 celulares, dos de los modelos están valorados en 500 dólares. El monto total del robo de teléfonos celulares equivale a unos cinco mil dólares, pero también se llevaron una computadora portátil valorada en 1,600 dólares.
Francisco Torres Rojas, dueño del local vecino, asegura que los hombres pasaron cerca de ellos, pero no se dieron cuenta que se trataba de delincuentes; luego huyeron en un taxi.
Eran cerca de las cuatro de la tarde de ayer, cuando los cuatro delincuentes incursionaron al local en el momento en que se encontraban tres empleados y cinco clientes.
Uno de ellos golpeó al técnico Joel Castillo. “Lo golpearon, le sacaron el aire y quedó doblado”, comentó Hurtado Espinoza, quien considera que fue una forma de intimidar al empleado para que les indicara donde estaban los mejores modelos de celulares.
A las personas que visitaban en ese momento el local, les robaron las prendas de valor y el dinero que portaban. Uno de los clientes es un empleado de una institución estatal, a quien uno de los ladrones le ordenó que le entregara el dinero, pero al decirle que no portaba nada, le registraron los bolsillos y le sacaron el pago del mes que había recibido: tres mil córdobas.
“¡Cómo que no andás!”, le gritó enojado el delincuente al cliente y le sacó el dinero de forma violenta. A otros les arrebataron chapas, anillos, celulares y dinero en efectivo.
Torres Rojas comentó que escuchó a uno de sus empleados decir. “Oye, están asaltando al otro lado”, por lo que corrió y dijo en voz alta: “¡La pistola, la pistola!”, mientras buscaba su arma de fuego.
Esto lo deben haber escuchado los delincuentes al otro lado de la pared contigua, pues casi de inmediato fueron vistos salir apresurados por el andén peatonal. Al poco tiempo hicieron parada a un taxi que pasaba por el lugar y lo abordaron.
“Son bajitos, uno de ellos llevaba una portátil”, recordó Torres.
A los tres minutos aproximadamente, pasó por el sector una patrulla policial. Los vecinos del negocio asaltado alertaron a los uniformados, quienes a su vez llamaron a los oficiales del Distrito Cinco, para que investigaran lo ocurrido.
La mañana del jueves, un grupo de asaltantes ingresó a las instalaciones de un comedor, en ese mismo sector, donde después de amarrar a la propietaria y empleados del negocio, robaron unos siete mil dólares.