Elízabeth [email protected]
Un ciudadano alegó que actuó en defensa propia cuando accionó su pistola, con la que le quitó la vida a un hombre y lesionó a otro, quienes junto a un tercero pretendieron asaltarlo frente a su casa, ante su esposa y sus dos hijas.
La noche del jueves, Ramiro Cortez, un empleado de la empresa de estibadores en Corinto, se vio envuelto en un violento incidente, cuando tres sujetos con pistolas en mano lo esperaron justamente cuando abría el garaje de su casa, ubicada en el barrio Waspam Norte.
El fallecido fue identificado como José Luis Palma Mejía, de 19 años, quien según la jefa de Información y Análisis del Distrito Seis de la Policía, Martha Caballero, recibió tres impactos de bala, dos en la cabeza y uno en el abdomen. El hombre fue conducido de emergencia al Hospital Alemán Nicaragüense donde falleció la madrugada de ayer.
El herido responde al nombre de Germán Palma, quien sufrió lesiones en la clavícula.
Los sujetos habían colocado una pesada piedra cantera cerca del portón del garaje de la casa de Cortez para obligarlo a descender del vehículo que conducía.
“Tres sujetos se abalanzaron sobre mi vehículo cuando estaban a dos metros de distancia, sacaron sus armas y los dos que iban adelante la montaron; yo llevaba el arma en el asiento del pasajero cuando miré que venían hacia mí, la agarré (la pistola), la puse en la pierna. Cuando los señores venían de frente uno le gritó al otro ¡ahora! Sacaron sus armas, las cargaron, las levantaron. Inmediatamente yo saqué la mía y disparé primero”, relató Cortez en la delegación policial.
“¿Qué podía hacer, era mi vida contra la de ellos?”, sostuvo.
Lamentablemente la niña de once años, Perla Suazo Angulo, habitante de la casa vecina, fue herida en la pierna por Cortez.
Varios vecinos del sector están dispuestos a atestiguar a favor de Cortez, pues según se conoce ya le habían advertido a éste sobre la presencia de extraños que por varios días habían estado vigilando su vivienda.
“A lo mejor pensaron que manejo dinero en grandes cantidades, y no, lo que manejo es una caja chica de cinco mil córdobas porque ando comprando repuestos para camiones”, explicó.