- No cuentan “ni con una pala” para apagar incendios forestales
- Rogaron a diputados la aprobación presupuestaria que al final apenas se acerca al 40 por ciento
Mirna Velásquez [email protected]
Sofocar un incendio de grandes proporciones en cualquier zona del país con dificultad se podría lograr y con seguridad los resultados serían catastróficos. Ninguno de los cuerpos de bomberos de Nicaragua tiene condiciones para responder a una eventualidad como esa y de esto pocos parecen estar conscientes.
De 13 millones de córdobas que solicitó la Federación de Cuerpos de Bomberos de Nicaragua, los diputados sólo asignaron cuatro, la misma partida asignada para el 2004.
El viernes pasado la Asamblea Nacional aprobó el presupuesto para el 2006. Pese a la demanda de una mayor cuota presupuestaria, los bomberos apenas consiguieron cerca del 40 por ciento de lo que pedían para cubrir necesidades básicas como la compra de botas y cascos.
El magistrado Enrique Chavarría Meza, mayor y segundo jefe del Benemérito Cuerpo de Bomberos de Managua, indicó que esa institución subsiste en gran parte por la cooperación exterior y que carecen de condiciones materiales para socavar con éxito las emergencias de gran envergadura como los incendios forestales o en empresas que producen desechos tóxicos. Estar en cinco minutos en el lugar de los hechos, después de la llamada telefónica, es imposible porque no tienen suficientes estaciones.
“Necesitamos tener en toda Nicaragua lo más óptimo, tener equipos con sustancias que apaguen productos químicos, por ejemplo la gasolina. Un incendio en una empresa química no se combate con agua sino con sustancias especiales y ninguna unidad de bomberos de Managua o del resto de Nicaragua tenemos un solo galón de sustancias para poder combatir ese tipo de incendios”, enfatizó Chavarría Meza.
“Hay que tener conciencia de lo que representa un desastre en Nicaragua y lo que puede representar un incendio en una empresa distribuidora de productos químicos, estamos totalmente desarmados (…). Ustedes no saben las magnitudes que puede generar un desastre natural, un incendio en una gasolinera, no tenemos las sustancias químicas para poder apagar ese incendio, una explosión de un tanque, ¿cuántas personas mueren alrededor?, pensemos un momento y vamos a ver que eso es muy grave”, continuó alertando.
Mientras otros países latinoamericanos lamentan la falta de capacidad, aun teniendo helicópteros para dirigirse a los incendios forestales y de la ciudad desde el aire, o hidroaviones para recoger agua en mares y lagunas, en Nicaragua los bomberos no cuentan ni con una bicicleta, ni una pala, según informó Chavarría.
Cada equipo de bombero tiene un valor de 2,500 dólares y a esto se le agrega el equipo especial que necesitan utilizar en ocasiones especiales y que deben ser destruidos por su contacto con productos químicos.
En la actualidad, el Benemérito Cuerpo de Bomberos de Managua recoge 80 mil córdobas mensuales de parte de instituciones, personas y países que colaboran.
Aunque la Dirección General de Bomberos tiene presencia en la Costa Atlántica Sur, en los municipios de Rosita, Bonanza Siuna, no hay estaciones de bomberos.
LAS NECESIDADES
Enrique Chavarría, segundo jefe del Benemérito Cuerpo de Bomberos de Managua, dijo que requieren botas, cascos, equipo de aire, máscaras y guantes.
También necesitan otros equipos que les permitan estar preparados para enfrentarse al fuego que contiene sustancias tóxicas, cuyos reactivos pueden causar la muerte al bombero que se exponga sin protección. A esto se suma la necesidad de una partida para el pago a los empleados fijos.
«Ahorita vamos al exterior a ver si nos pueden regalar unas mangueras usadas, porque cada pie de manguera cuesta entre 10 y 12 dólares y en cada incendio cada vez que se cae un techo, hay clavos y en una emergencia no andamos cuidando las mangueras, siempre se nos rompe una manguera», ejemplificó Chavarría Meza.
NI EL 10 POR CIENTO
Tres mil 500 bomberos voluntarios engrosan las filas del Benemérito Cuerpo de Bomberos, cubren 23 municipios, pero esto es tan básico que no llegan ni al diez por ciento por municipio en el territorio nacional. Si a esto se agrega que las unidades no están en óptimas condiciones, técnicamente sólo cubren el siete por ciento de los municipios del país, dijo Enrique Chavarría.