Lucía Vargas yRicardo [email protected]
CARAZO Y MANAGUA.- Para los productores de Carazo, la ausencia de mano de obra no será problema, pues además de ofrecer buena paga a los cortadores, entre 12 y 15 córdobas por lata, cuentan con el apoyo de los hijos de los obreros.
Para los productores, la presencia de niños en los cortes no es considerado como una explotación a la niñez, lo califican como una tradición.
“Los padres de familia llevan a sus hijos de entre cinco a 12 años porque ellos contribuyen con la recolección del grano a nivel del suelo o van pepenando cuando los padres van pasando”, opinó el cafetalero René De Trinidad.
En Carazo, las autoridades de Salud y del Trabajo no supervisan la situación de los menores en las fincas, porque según De Trinidad esta zona históricamente ha mantenido esa actividad como una tradición arraigada en los hogares campesinos.
Al respecto, el ministro del Trabajo, Virgilio Gurdián, afirmó que reforzarán las inspecciones laborales en esos sitios de trabajo, pero señaló que ese tipo de trabajo es imposible erradicarlo.
“Todo niño menor de 14 años que ejerza cualquier tipo de trabajo, a eso se le llama trabajo infantil, pero para erradicar ese tipo de trabajo necesitamos el apoyo de los cafetaleros y de los padres de familia”, indicó.
Dijo que es necesario que los productores creen condiciones para que los niños tengan donde divertirse.