Amy Saballos Flores
Leyendo el Diario de los Nicaragüenses, LA PRENSA, quedé estupefacta por la noticia titulada: “Nadie juzga a magistrados de la Corte”. El presidente de la “Corte Suprema de Injusticia”, doctor Manuel Martínez Sevilla, cínicamente dice, cuando se refiere al genio del fraude, Rogers Camilo Argüello, principal anillo de una cadena interminable de corruptos que manejan la CSJ, que no puede tirarle lodo a sus compañeros.
Y por supuesto que no puede, pues él también es culpable de la desaparición de los 609 dólares, al final de cuentas, todos en la CSJ son culpables en mayor o menor grado. Con este dinero desaparecido, y que nunca sabremos su paradero, bien podrían hacerle el aumento que van a solicitarle a la Asamblea Nacional a todos aquellos que devengan sueldos menores a los siete mil córdobas.
Es imposible creer a estos magistrados que con una sentencia falsa ordenaron la liberación del dinero. ¿Creen estos insensatos, maestros de la trampa, que los ciudadanos de este país somos un ejército de ignorantes?
Que Dios nuestro Señor nos proteja de esta caterva de corruptos, tanto magistrados de la CSJ, diputados, contralores, etc. ¿Cómo es posible que aún en Nicaragua no exista una ley que sancione este tipo de delitos y poder castigar severamente a estos señores que se creen intocables?
Que no se equivoquen estos señores, que el pueblo de Nicaragua conoce bien el sebo de su ganado y sabrá cobrárselas cuando le den una oportunidad, ojalá y ésta no esté muy lejana. Nicaragua merece un mejor futuro para sus hijos.