Pedirán indemnizar a la familia de víctima de perros en Costa Rica

Luis Felipe Palacios yJosué [email protected] Roman, Times, serif»> Pedirán indemnizar a la familia de víctima de perros en Costa Rica Luis Felipe Palacios yJosué [email protected] Una delegación de diputados de la Comisión de Derechos Humanos del parlamento nicaragüense, pedirá al Gobierno de Costa Rica, indemnizar a la familia de Natividad Canda Mairena, muerto en ese […]

Luis Felipe Palacios yJosué [email protected]

Roman, Times, serif»>
Pedirán indemnizar a la familia de víctima de perros en Costa Rica


Luis Felipe Palacios y
Josué Bravo
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Una delegación de diputados de la Comisión de Derechos Humanos del parlamento nicaragüense, pedirá al Gobierno de Costa Rica, indemnizar a la familia de Natividad Canda Mairena, muerto en ese país producto de las mordeduras de dos furiosos perros.

El diputado liberal Donald Lacayo, presidente de esa comisión, dijo que esa petición la harán la próxima semana en una visita que van a realizar a ese país, para conocer la investigación sobre la muerte de Canda.

El guarda de seguridad que según vecinos evitó ayudar a Leopoldo Natividad Canda Mairena mientras era atacado por dos perros rottwailer en los predios de un taller y venta de carros en Cartago, conocía muy bien al nicaragüense, porque éste vivió cinco años en su casa, convivió con una de sus hijas y tenía una amistad muy cercana con su esposa María Isabel Zúniga.

María Isabel dijo que ella fue siempre amable con “Nati” —como era conocido en esa zona el joven de 25 años—, y relató que Canda Mairena estuvo viviendo por cinco años en su casa luego que César, uno de sus hermanos, regresó a Nicaragua.

Regino Antonio, hermano de Natividad, dijo a LA PRENSA que “mi hermano vivió con una hija de María Isabel, que es mi cuñada que se llama Roxana, pero no sé si hubo celos de mi suegro”.

María Isabel y Luis son los suegros de Regino y toda esta familia habita en un lote ubicado en un asentamiento de Guadalupe de Cartago.

De hecho, cada vez que Natividad visitaba la casa de su hermano Regino, primero tenía que pasar por la vivienda de los suegros de su hermano.

Estas relaciones y parentescos generan suspicacia sobre la actitud tomada por el guarda al momento que los perros atacaron al nicaragüense.

El vecino Américo Quezada relató que “no recuerdo la hora exacta. Nati andaba con ‘Bananillo’ (un indigente) y le dije que no se metiera, pero esa advertencia fue como que le haya dicho lo contrario. Nati se metió a recoger unos aluminios que estaban a la orilla de la tapia. ‘Bananillo’ no entró y de repente vi que los perros se le tiraron encima. ‘Bananillo’ gritaba y Nati también. ‘Bananillo’ tiraba piedras a los perros y a la caseta, para que el guarda llegara y también lo llamaron. Pero hasta como a los 15 minutos el guarda salió del taller, pero se volvió a meter. Después, ‘Bananillo’ le dio la vuelta al taller y le dijo al guarda que le ayudara porque los perros se estaban comiendo a Nati. El guarda salió pero duró como otros 15 minutos viendo”, dijo Quezada.

“Cuando miró que ya estaba fea la cosa, les tiró agua y no pudo controlarlos. Llegó la Policía y el guarda no los dejó entrar. La Policía entró hasta como a la media hora”, cuenta Quezada, quien aún no ha sido indagado por la Fiscalía costarricense.

Al momento de la visita de LA PRENSA, Luis Hernández Zúñiga estaba descansando, pero su esposa dice que él hizo todo lo posible por salvar al muchacho.

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