EFE
WASHINGTON.- Las declaraciones de la secretaria de Estado de EE.UU., Condoleezza Rice, sobre la reducción de tropas en Irak y la filtración de que el Pentágono sacará brigadas de combate del país árabe, han caldeado el debate político en Estados Unidos.
Desde que el pasado viernes en la Cámara de Representantes subieran de tono los enfrentamientos verbales en una votación en la que se rechazó, casi por unanimidad, la salida inmediata de Irak, el asunto de la retirada militar se ha adueñado de la política estadounidense.
El Gobierno de EE.UU. ha reiterado que no está dispuesto a salir de prisa y corriendo de Irak, pero la Casa Blanca parece que prepara el terreno para la salida.
El secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, fue el primero en echar leña al fuego el domingo pasado en los programas de televisión dominicales, donde dijo que la retirada “depende del criterio de los comandantes” pero que todo apunta a una reducción en el número de soldados tras las elecciones que se celebrarán en diciembre en Irak.
A las declaraciones de Rumsfeld se suman ahora las de la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, quien aseguró el martes por la noche en varias entrevistas por televisión, que es probable que Estados Unidos no necesite mantener los actuales niveles de tropas “mucho tiempo más” en el país árabe.
REDUCCIÓN
Según Rice, las fuerzas iraquíes tienen un papel cada vez más destacado en la lucha contra los grupos insurgentes, lo que resulta determinante con vistas al repliegue estadounidense.
“Los iraquíes siguen mejorando en funcionamiento y no sólo en números”, dijo la secretaria de Estado a la cadena estadounidense de televisión CNN.
Las fuentes anónimas, tan famosas en estos momentos en Washington, también han entrado en escena.
Un artículo publicado ayer en el diario “The Washington Post”, y en el que se citan “altos funcionarios militares” no identificados, sostiene que el Pentágono prevé reducir el número de brigadas de combate en Irak, de 18 a 15, para inicios del 2006, un plan que se llevará a cabo a menos que haya grandes contratiempos.
EE.UU. prevé mantener al menos una de esas tres brigadas que reduciría, en Kuwait. El contingente estaría dispuesto para actuar rápidamente en caso de necesidad.
El “Post” recuerda que el Pentágono planea también significativos recortes adicionales de soldados, que en un escenario “moderadamente optimista” bajarían desde los más de 150,000 actuales, a menos de 100,000, entre ellos 10 brigadas de combate, para finales del 2006.
Los responsables estadounidenses sostienen que distintos factores políticos y militares limitan la capacidad de EE.UU. para protagonizar un rápido repliegue.
El que EE.UU. tenga que seguir con su ayuda a la formación de las tropas iraquíes es uno de los condicionantes. A eso se suma la necesidad de respaldar la creación de un gobierno permanente, la eliminación de la resistencia y la reducción de aquellos factores que puedan conducir a una contienda civil en el país.