- Mific anuncia programa para construir 1,500 beneficios húmedos, para mejorar calidad de 220 mil quintales
- Productores reaccionan con beneplácito, pero insisten en que también se necesitan buenos caminos
Mario José Moncada yRicardo Guerrero [email protected]
En un esfuerzo por mejorar las condiciones de la producción cafetalera, el Gobierno anunció el inició de un programa que prevé construir 1,500 beneficios húmedos para elevar la calidad de unos 220 mil quintales del grano en cada año cosechero, con lo cual los productores obtendrían mejores precios en el mercado internacional.
En declaraciones a LA PRENSA, el ministro de Fomento, Industria y Comercio (Mific), Alejandro Argüello, detalló que el programa que iniciará en las próximas semanas, contempla una inversión de cuatro millones de dólares e incluye la capacitación de 75 técnicos y 15,000 caficultores en todo el país.
“Lo que pretendemos es mejorar el procesamiento del café, con lo cual se gana calidad y se obtienen mejores precios en el mercado internacional”, consideró Argüello.
Con ello, dijo, los productores tendrían mejores condiciones para elevar la paga de los cortadores de café.
Sin embargo, reconoció que los productores tienen razón cuando reclaman por el mal estado de los caminos rurales donde se saca la producción, pues la rapidez con la que se transporte el grano de las plantaciones al beneficio, es otra condición para elevar su calidad.
Actualmente, según representantes del sector cafetalero y del Gobierno, sólo el 15 por ciento de la cosecha cafetalera nacional, por ser de alta calidad y especial, alcanza precios superiores a los que logra el café convencional, cuando en países como Costa Rica el café de alta calidad alcanza entre el 65 y 70 por ciento de la cosecha total.
“Todavía nos hace falta mucho por hacer en el sector cafetalero, pero mejorar la calidad del grano es un avance y es la forma con la que vamos a resolver el tema laboral”, valoró Argüello en referencia a la falta de mano de obra que, en cada temporada de corte, enfrentan los productores por la baja paga a los obreros agrícolas.
Según el plan para mejorar la infraestructura cafetalera, con la construcción de los 1,500 beneficios húmedos se pretende reducir el daño físico en el proceso de despulpe y secado del café, esperando una recuperación de calidad de entre el cinco y el seis por ciento, para aumentar los ingresos del caficultor mediante exportaciones de mejor calidad.
De total de beneficios que estarían ubicados en las propias fincas, 1,300 tendrán capacidad para procesar entre 80 y 95 quintales por cosecha, mientras que 200 beneficios elevarían esa capacidad a entre 400 y 480 quintales.
CONTENTOS A MEDIAS<b>
Los productores estiman que dentro de cinco años, más del 30 por ciento de la producción cafetalera nicaragüense podría colocarse dentro del mercado de cafés especiales, lo que traería excelentes beneficios al Estado, productores y trabajadores.
“Esto traerá grandes beneficios al sector, ya que si bien es cierto nuestro café posee una calidad insuperable a nivel centroamericano, sólo un 15 por ciento de la producción (200 mil quintales) logramos colocar en los nichos de especialidad, mientras que en Costa Rica el 70 por ciento de su producción (1,500 mil quintales) va a esos mercados”, indicó el cafetalero Freddy Torres.
Torres manifestó que todo lo que se haga para mejorar el proceso de producción es bienvenido, aunque abogó porque los fondos destinados al programa no sean utilizados mayormente en burocracia.
“No es cierto que con la construcción de esos beneficios (húmedos) se mejorará la calidad del café nacional, esto conlleva varias condiciones: ¿de qué sirve que un pequeño productor tenga un beneficio, si para sacar su producción le lleva hasta tres días, eso deteriora la calidad del café?”, se preguntó entre tanto Eduardo Rizo, representante de los cafetaleros en Jinotega.
COMPONENTE AMBIENTAL
El programa de construcción de los 1,500 beneficios húmedos lleva un componente ambiental, para hacer buen uso de los recursos naturales.
La capacitación que se incluye en el programa abarca métodos para el procesamiento del café, con el objetivo de incrementar la calidad del producto y preservar el uso del agua y la energía en el procesamiento del grano.
Pretende con ello minimizar la contaminación en los cursos de agua, por residuos líquidos del procesamiento del café, y hacer un mayor uso de otros residuos del café cosechado.
Igualmente, promoverá una administración mejorada del café, para la conservación del agua y los recursos del suelo.
Para reducir el uso del agua, se establecerá un proceso de reciclaje del vital líquido. Además, se espera una reducción del consumo de energía mediante el diseño más eficiente de las instalaciones del beneficiado.
Los desechos se usarán como combustible para reducir la deforestación, y la pulpa se usará como abono.
En el pasado año cosechero, que va del 2004 al 2005, la producción nacional de café alcanzó 1.2 millones de quintales. En el presente ciclo, que va del 2005 al 2006, se espera una producción superior a 1.8 millones de quintales, pues el cultivo alterna años buenos y malos.
El café es el principal producto de exportación de Nicaragua. Durante el 2004 generó más de 125 millones de dólares, y se le vendió principalmente a Estados Unidos, Alemania, España, e Inglaterra, entre otros.