- En una jugada audaz, pide disolver el parlamento israelí y deja el partido que fundó. Ahora será un “moderado”
Ramitt Plus-HnickAP
JERUSALÉN.- En una audaz jugada, el primer ministro Ariel Sharon pidió el lunes al Presidente de Israel que disuelva el parlamento a fin de convocar a elecciones anticipadas en marzo, pocas horas después de decidir abandonar su partido Likud y formar una nueva agrupación.
Horas después, declaró que había “perdido” mucho tiempo quedándose en el Likud, partido que ayudó a fundar.
La decisión de Sharon de abandonar el Likud trastocó el mapa político de Israel y formaliza su transformación de dirigente de línea dura a moderado, lo cual acrecentaría las posibilidades de lograr la paz con los palestinos.
Personas allegadas a Sharon dijeron que el primer ministro se sentía frustrado por las maniobras de los sectores más nacionalistas del Likud, quienes le han restado apoyo desde que Sharon orquestó la retirada de la Franja de Gaza a mediados de año. Funcionarios palestinos expresaron el lunes la esperanza de que la convulsión política en Israel permita un eventual acuerdo de paz.
Horas más tarde, Sharon dijo que abandonó el partido Likud pues no deseaba perder el tiempo en riñas políticas o desaprovechar las oportunidades creadas por la retirada de la Franja de Gaza.
Sin embargo, descartó una ulterior retirada unilateral de la Cisjordania, y dijo que continuaba comprometido con la Hoja de Ruta, un plan de paz respaldado a nivel internacional que propone un acuerdo que tendrá como resultado final la creación de un Estado palestino.
“No existe un plan adicional de retirada”, dijo, aludiendo a la retirada unilateral de la Franja de Gaza, existe la Hoja de Ruta. Aclaró que posiblemente más asentamientos en la margen occidental sean desmantelados como parte de un acuerdo final de paz, pero reiteró que los palestinos deben cumplir con sus obligaciones, entre ellas el desmantelamiento de grupos armados, antes de que se alcancen progresos.
Sharon dijo que su nuevo partido será liberal y dará a Israel nuevas esperanzas de paz. Indicó que la vida en el Likud se había convertido en “algo insufrible”.
El Likud, en su actual configuración, “ no puede conducir a la nación hacia sus objetivos”, dijo Sharon. La retirada de Gaza, a la que se opusieron los sectores de línea dura del Likud, “creó una oportunidad histórica”, dijo. “No permitiré que nadie la desaproveche”.