ACAN-EFE
TEGUCIGALPA.- La agresiva campaña electoral en Honduras terminó el lunes. El mismo día se ha iniciado la distribución del material que se utilizará en los comicios generales del próximo domingo.
Toda actividad proselitista y propagandista quedará suspendida por el resto de la semana, y los partidos políticos sólo podrán difundir mensajes con sus propuestas de gobierno, según la Ley Electoral, que también prohíbe la publicación de encuestas.
Un magistrado del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Saúl Escobar, declaró a la prensa que “esperamos que los dirigentes políticos, los candidatos y los partidos cumplan lo establecido por la ley”.
Los políticos “únicamente podrán usar los medios de comunicación para hacer divulgación de sus programas de gobierno”, enfatizó.
Los dos principales candidatos presidenciales: Porfirio Lobo, del gobernante Partido Nacional, y Manuel Zelaya, del Liberal, cerraron ayer sus campañas en Tegucigalpa, tras hacerlo el fin de semana en otras zonas del país.
La campaña ha estado cargada de confrontación y ofensas personales entre los candidatos Lobo y Zelaya, los únicos con opciones de ganar porque sus partidos son los mayoritarios del país.
Analistas políticos independientes y la prensa hondureña han criticado lo sucia que ha sido la campaña, en la que oficialistas y liberales también se han acusado de corrupción.
“Hoy termina el negativo pugilato verbal”, señaló ayer el diario “La Tribuna” en su editorial, y calificó la campaña de “guerra de odiosidades”, mientras que “El Heraldo” dijo que este período electoral ha estado “salpicado de insultos, calumnias y demagogia”.