Actualmente la carretera Chinandega-Guasaule se encuentra completada tan sólo en 19 kilómetros del total de 72 que mide, cuando de acuerdo al contrato debía estar lista desde septiembre pasado.

Tramo Chinandega-Guasaule: Mal trabajo bien pagado

La supervisión del MTI elaboró informes de avance en la construcción de la carretera que han permitido a Tradeco cobrar hasta un 65 por ciento de los fondos, cuando apenas están completados 19 kilómetros, el 26 por ciento de todo el proyecto Moisés Martí[email protected] Sumando todos los trabajos hechos por la empresa mexicana Tradeco, la […]

  • La supervisión del MTI elaboró informes de avance en la construcción de la carretera que han permitido a Tradeco cobrar hasta un 65 por ciento de los fondos, cuando apenas están completados 19 kilómetros, el 26 por ciento de todo el proyecto

Moisés Martí[email protected]

Sumando todos los trabajos hechos por la empresa mexicana Tradeco, la situación de avance general del proyecto de construcción de la carretera Chinandega-Guasaule es de solamente un 50 por ciento.

La misma supervisora privada Tec & Idisa aceptó esta situación, cuando iniciaron los cuestionamientos al proyecto por el lento avance en su ejecución.

Esto cuando ya han pasado tres meses después de la fecha de entrega establecida en el contrato.

El contrato con Tradeco establece que la carretera estaría lista en 20 meses. El proyecto inició en diciembre del 2003 y debía estar listo en septiembre pasado.

Los problemas no acaban ahí. Se han desembolsado para el proyecto el 65 por ciento de los fondos asignados para su ejecución, pero éste se encuentra paralizado desde agosto pasado.

LA PRENSA realizó un recorrido por la carretera y confirmó que además del severo atraso en su construcción, la mayoría de equipos de la empresa fue retirado y que la maquinaria restante prácticamente se encuentra abandonada.

Los supervisores de campo designados para este proyecto por parte del MTI son Lupdones Cortez Ñurinda y John Cordell. De este último se conoció que fue colocado en el cargo por el mismo Pedro Solórzano.

Cada proyecto de infraestructura ejecutado por el Gobierno debe ser supervisado por un consorcio privado.

La supervisión de campo del consorcio Tec & Idisa está a cargo de Alejandro Paladino. El representante en el proyecto del BCIE se llama Carlos Fernández.

LA PRENSA buscó a Cortez Ñurinda y a Cordell en el proyecto, pero éstos no se encuentran en la zona porque el proyecto se encuentra paralizado. Igual fue con el caso de Paladino.

Se gestionó en el MTI una entrevista con los superiores de estos funcionarios, que son Manuel Salgado, director de Vialidad y Mario Palacios, director de Carreteras. Ninguno de éstos quiso dar entrevistas sobre este tema, siendo el único que habló en representación del MTI su vocero, Yader Valle.

También se buscó alguna información de parte del BCIE, pero se nos respondió que el responsable para hablar sobre el proyecto es el Gerente País, Fernando Baterrechea, pero éste se encuentra fuera de Nicaragua. Igual pasó cuando buscamos a Mauro Aguilar, gerente de Tradeco, quien está de viaje en México.

EL SISTEMA DE AVALÚOS

El proyecto Chinandega-Guasaule es pagado por medio de avalúos.

El contrato establece que cada movimiento de tierra, compras de materiales, obras realizadas, metros avanzados, días de trabajo, cada detalle de la ejecución del proyecto tiene que quedar registrado en un avalúo que es reportado al MTI y luego que esta institución estudia la información, aprueba el desembolso de los fondos para el proyecto.

Documentación en nuestro poder indican que tres de las formas para elaborar dichos avalúos son las denominadas hojas de control de campo, certificados de entrega y recepción de obras y bitácoras de trabajo.

Los responsables de elaborar esa documentación para ser enviada al MTI son Cortez Ñurinda, Cordell y Paladino.

Información obtenida con fuentes de la Tradeco señalan que estos funcionarios supuestamente han elaborado avalúos de hasta 600 mil dólares.

Esto no concuerda con la realidad del proyecto, que está incompleto y parchado en la mayor parte de su tramo, sin mencionar los 18 kilómetros que no han sido tocados en absoluto.

Otra irregularidad en este proyecto ha sido el que se haya ido avanzando en la colocación de la base negra sin poner posteriormente la carpeta asfáltica.

CONSTRUCCIÓN IRREGULAR

Fuentes que trabajan para Tradeco en este proyecto comentaron que este procedimiento es completamente dañino para una carretera.

La base negra se daña fácilmente y si no se le coloca en el menor tiempo posible la carpeta asfáltica se deteriora y por ende el trabajo realizado se pierde.

Esto es evidente al recorrer la carretera. La mayor parte de la carretera (35 kilómetros) cuenta con base negra. Pero debido a que el proyecto está paralizado desde agosto, entonces mucho de este material, principalmente en los bordes de la carretera, se ha ido desprendiendo.

Esto ha provocado baches en la base negra, que Tradeco ha parchado rústicamente. Las lluvias que afectaron al país en los últimos tres meses y el constante tránsito de transporte pesado por la zona, debido a la cercanía con un puesto de entrada fronterizo, han sido las razones de estos daños.

Éste fue obviado tanto por la supervisión de campo del MTI como la del consorcio privado Tec & Idisa, quienes continuaron enviando la documentación para la realización de los avalúos, los cuales eran pagados por el MTI, pese a que el proyecto se estaba ejecutando de manera irregular.

SOBREPRECIO ESCANDALOSO

Investigaciones periodísticas del semanario Confidencial revelaron que la carretera Chinandega-Guasaule fue licitada a un precio superior a lo establecido por el mismo MTI, sin que a la fecha esta institución presente un documento técnico que justifique este sobreprecio.

Confidencial publicó que tres estudios de entidades especializadas como Estudios Diseños de Ingeniería de Carreteras y Obras (Edicro), la Cámara Nicaragüense de la Construcción y la firma consultora especializada en obras de construcción, Frederick R. Harris, fijaron el precio del proyecto entre los 20 a los 22 millones de dólares.

Sin embargo, el MTI licitó el proyecto con un techo de 35 millones de dólares, lo cual le permitió a la empresa mexicana Tradeco ganar el contrato con una oferta de 29 millones de dólares.

Aun con este sobreprecio, la carretera se encuentra considerablemente retrasada y se estima que podría estar concluida hasta dentro de seis meses, cuando el contrato establecía como mes de entrega septiembre pasado.

Las publicaciones de este semanario indican que en Tradeco se han registrado una serie de supuestas irregularidades financieras como la contratación de empresas fantasmas y de haber inflado sus costos unitarios y de operación sin una justificación técnica.

FONDOS PARQUEADOS

Los diputados de la Asamblea Nacional mantienen engavetada la resolución para aprobar el desembolso final de 11 millones de dólares para completar la carretera. Se espera que esta semana citen a Ricardo Vega Jackson, Ministro de Transporte e Infraestructura, para que dé un informe sobre las razones del grave atraso en el proyecto.

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