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Peligro en la sangre

Es muy importante que antes del embarazo se conozca el tipo de sangre de la madre y el padre Cuando una pareja se enamora y se casa, en lo último que piensa es en su tipo de sangre. A la hora de decidir tener hijos tampoco es usual hacerlo, pero sí es muy importante y […]

  • Es muy importante que antes del embarazo se conozca el tipo de sangre de la madre y el padre

Cuando una pareja se enamora y se casa, en lo último que piensa es en su tipo de sangre. A la hora de decidir tener hijos tampoco es usual hacerlo, pero sí es muy importante y necesario, ya que las incompatibilidades sanguíneas podrían perjudicar al bebé.

El hematólogo Douglas Rosales explica que existen tres tipos de incompatibilidades, siendo dos de ellas las más diagnosticadas: la incompatibilidad por RH y la de grupos sanguíneos AB-O.

La más peligrosa es la incompatibilidad por RH porque puede causar hasta la muerte al bebé, advierte. Los médicos conocen este problema como Enfermedad hemolítica del recién nacido.

Ser RH positivo o negativo depende de la presencia o ausencia del antígeno D en el glóbulo rojo. Si hay presencia de este antígeno la persona es RH positivo, si no lo tiene, es negativo.

El problema sucede cuando la madre es RH negativo y el padre es RH positivo. Si la madre es negativo significa que no tiene el antígeno D, lo que implica que cuando su sangre entre en contacto con sangre que sí lo tiene, su sistema inmunológico producirá anticuerpos contra el antígeno porque su sistema inmune lo reconoce como algo extraño.

Esos anticuerpos son los que causarán el problema porque pueden atravesar la barrera transplacentaria y llegar hasta el feto, causando daño en caso de que el feto sea RH positivo como su padre, ya que los anticuerpos de su madre reaccionarán contra los eritrocitos del feto y los destruirán, explica.

El antígeno D se hereda de forma dominante. Es decir que con que uno de los padres lo tenga, bastará para que el bebé lo adquiera también.

El médico especialista indica que este problema no ocurre siempre. Agrega que si la madre no ha estado en contacto con sangre que contiene el antígeno D y por lo tanto no ha creado anticuerpos, lo más seguro es que no tenga problemas con el primer embarazo pero sí los tendrá con los siguientes porque en el primer parto, ocurre ese contacto, debido a que la sangre fetal puede pasar a la sangre materna por varias razones.

En ese primer contacto, la sangre de la madre reconoce que hay un antígeno que su sangre no tiene y crea los anticuerpos que dañan al feto del segundo embarazo.

La severidad del problema depende de la cantidad de anticuerpos del sistema inmunológico de la madre y para los casos menos severos hay tratamientos, pero lo más importante es la prevención, que consiste en una inyección llamada inmunolobolina Anti D, una especie de vacuna para evitar que la madre cree los anticuerpos que dañarán los glóbulos rojos del bebé.

Ésta se aplica 72 horas después del primer parto para evitar problemas en los embarazos futuros, dice Rosales.

MENOS DAÑINA

La incompatibilidad por grupos sanguíneos AB-O es similar a la del RH, pero la muerte no cuenta entre sus consecuencias.

Las personas del grupo sanguíneo A tienen anticuerpos naturales contra el grupo B desde edades tempranas. Las personas del grupo B tienen anticuerpos contra el A. Mientras que las personas del grupo O tienen anticuerpos contra el A, el B o el AB. Si la madre es O tiene anticuerpos contra el grupo A y B.

Los grupos A, B ó AB tienen dominancia sobre el grupo O, lo que significa que si el padre pertenece a uno de esos grupos, el bebé lo heredará.

En ese caso, los anticuerpos de la madre pueden pasar la placenta y dañar al bebé. Pero los riesgos de esta incompatibilidad no son tan fatales. Los médicos lo descubren antes de las 24 horas después del parto porque el bebé se pone amarillo y la hemoglobina empieza a disminuir. Esto se trata con fototerapia o transfusiones, según el caso.

COMPLICACIONES

Con el primer hijo no hay problemas. El control prenatal es muy importante

Incompatibilidad por RH. Cuando la madre está sensibilizada, sus anticuerpos destruyen los glóbulos rojos del feto, el cual empieza a tener anemia. La forma más severa de la enfermedad es conocida como hidrops fetal.

En los casos menos severos. Nacen con serios problemas de anemia hemolítica o sea, una caída significativa de la hemoglobina por destrucción acelerada de glóbulos rojos. En estos casos, hay varios tratamientos que pueden salvar la vida del recién nacido.  

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