Los firmantes del convenio por China: el Ministro de Comercio, Bo Xila y por Estados Unidos el representante de Comercio, Rob Portman. (LA PRENSA/AP)

Respiro latino ante pacto textil China-EE.UU.

Se restringen exportaciones textiles chinas hacia EE.UU. César Muñoz AcebesEFE WASHINGTON.- El pacto textil firmado ayer entre China y Estados Unidos supone una bocanada de aire para las manufacturas de América Latina, que podrá mantener sus exportaciones al mayor mercado del mundo pese a la competencia asiática, según funcionarios y expertos. El acuerdo ha retirado […]

  • Se restringen exportaciones textiles chinas hacia EE.UU.

César Muñoz AcebesEFE

WASHINGTON.- El pacto textil firmado ayer entre China y Estados Unidos supone una bocanada de aire para las manufacturas de América Latina, que podrá mantener sus exportaciones al mayor mercado del mundo pese a la competencia asiática, según funcionarios y expertos.

El acuerdo ha retirado la espada de Damocles del cuello de la industria textil latinoamericana (maquila), que estaba en peligro de ser cercenada por la entrada masiva de ropa barata china a Estados Unidos.

“Como mínimo el pacto evitará que se reduzca aún más (el sector en América Latina) y podría ayudarle a crecer”, dijo Cass Johnson, presidente del Consejo Nacional de Organizaciones Textiles de EE.UU. (NCTO, en inglés), una de las mayores asociaciones empresariales de este ámbito.

El acuerdo, firmado en Londres, limitará las exportaciones de 34 tipos de confecciones chinas a Estados Unidos hasta 2008, las cuales se habían disparado desde el 1 de enero por la eliminación de las cuotas textiles en todo el mundo.

Washington llevaba meses negociando el pacto con el objetivo de proteger a su propia industria, que había puesto el grito al cielo ante la invasión de ropa fabricada en los países de Extremo Oriente.

Pero América Latina experimentará un efecto colateral positivo, según reconoció un alto funcionario de la Oficina de Comercio Exterior de EE.UU. (USTR, en inglés) que no quiso ser identificado.

Específicamente sobre los países que conforman el Tratado de Libre Comercio de EE.UU. con América Central y la República Dominicana (DR-Cafta, por sus siglas en inglés), el funcionario predijo que “se beneficiarán indirectamente por la imposición de límites a los productos chinos con los que compiten”.

Ese impacto será muy bien acogido por un sector que ha sufrido mucho en 2005 en la mayoría de los países de la región, especialmente a principios de año, cuando las ventas cayeron más del 50 por ciento en el caso de la República Dominicana, por ejemplo.

No obstante, el pacto de Washington con Pekín, que entrará en vigor el 1 de enero, limitará el crecimiento de las ventas chinas de pantalones, camisas tejidas y ropa interior.

Estos tres tipos de prenda constituyen el 75 por ciento de las confecciones con etiqueta latinoamericana en EE.UU., según cálculos del NCTO.

RECUPERACIÓN

Además, el derrumbe de los pedidos a principios de año en algunos países ha sido compensado con una recuperación en los últimos meses.

Eso se debe, en parte, a la ratificación del DR-Cafta por parte del Congreso de EE.UU. en julio, así como a los aranceles especiales impuestos a China por Washington, lo que ha convencido a los compradores estadounidenses de la conveniencia de mantener sus líneas de abastecimiento con la región.

Así, de enero a agosto, el valor de las exportaciones de ropa de Honduras a EE.UU. se redujo tan sólo un 0.1 por ciento, las de Guatemala un 0.2 por ciento, las de la República Dominicana un 5.4 por ciento y las de El Salvador un tres por ciento, según los últimos datos del Departamento de Comercio.

Al mismo tiempo, EE.UU. importó un 8.7 por ciento más de ropa en ese período, por lo que todos esos países perdieron cuota de mercado. La engulleron China, cuyas exportaciones aumentaron un 53.5 por ciento, e India, con una subida del 25 por ciento.

Mientras, la tendencia a la baja de México, el segundo mayor exportador de confecciones a Estados Unidos, se agudizó en los ocho primeros meses del año con una reducción del 5.8 por ciento en sus ventas, respecto al mismo período del 2004.

Aunque sin duda ayudará, el pacto de EE.UU. con China no es la panacea para América Latina. “El comercio será totalmente libre hasta 2008”, alertó la fuente del USTR.

Johnson, quien apoya la integración entre la industria textil estadounidense y la latinoamericana como defensa frente a Asia, dijo que la solución a medio plazo es el restablecimiento de un sistema de cuotas textiles en la OMC.

Sin embargo, no está claro si su Gobierno apoya esta postura proteccionista.

El funcionario del USTR no quiso decir si Washington pedirá que se extienda su poder para imponer las medidas de salvaguardia especiales que ha usado hasta ahora contra China y que también expiran en 2008.

Más seguro que confiar en un pacto salvador en la OMC, a juicio de los expertos, es que América Latina los próximos tres años para entrar en el mercado de prendas de más calidad o en nichos específicos, pues en la producción de camisetas baratas, a China no le gana nadie.

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