AFP
Roman, Times, serif»>
“Paras” molestos con Uribe
AFP
BOGOTÁ.- La advertencia del Gobierno a los paramilitares para que cumplan con su desarme y no intervengan en política profundiza la crisis del proceso de paz, manifestaron dirigentes de esos grupos, que sugirieron un halo de autoritarismo en los anuncios del Presidente colombiano, Alvaro Uribe.
“Tenemos que disentir del manejo de la negociación en los últimos días y las infortunadas salidas que desde el alto gobierno se han planteado, las cuales no han hecho sino empeorar la situación de estancamiento en que se encuentra la negociación”, dijo el jefe paramilitar Carlos Mario Jiménez (alias “Macaco”).
En declaraciones al semanario El Espectador, Jiménez reiteró que para las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, extrema derecha) es “imposible cumplir” el cronograma de desmovilización pactado con el Gobierno, debido a los tropiezos que ha sufrido el diálogo en las últimas semanas.
“El tiempo del que disponemos para desmovilizar toda la estructura de las AUC no corresponde a las exigencias que esta empresa demanda. Es imposible cumplir con los cronogramas”, señaló “Macaco”, jefe del Bloque Central Bolívar, la mayor facción de las AUC cuyos 6,000 integrantes continúan en armas. Jiménez es vinculado a operaciones de tráfico de cocaína con destino a Estados Unidos.
Uribe y el alto comisionado para la paz, Luis Carlos Restrepo, exigieron a las AUC culminar el desarme de sus 20,000 hombres antes del 31 de diciembre, tal como acordaron en julio del 2004, so pena de iniciar una ofensiva en su contra. Hasta la fecha se han desmovilizado cerca de 11,000 combatientes.