- El proyecto de Ley de Presupuesto General de la República del próximo año está en etapa de discusión en la Asamblea Nacional, es parte de las condiciones pactadas con el FMI. El Ministro de Hacienda hace énfasis en el fortalecimiento de la DGI para lograr mayores recaudaciones y disminuir la dependencia financiera del exterior
Gustavo Ortega [email protected]
La discusión y aprobación de un paquete de leyes pactadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la puesta en agenda del proyecto de Presupuesto General de la República del próximo año, han puesto nuevamente en la palestra el tema de las finanzas públicas.
Siempre con respuestas instantáneas a los cuestionamientos, el Ministro de Hacienda y Crédito Público, Mario Arana, confía que los diputados aprobarán todas las leyes ligadas al FMI con el fin de que se encarrile el programa suspendido desde hace un año y con ello se active el desembolso de recursos financieros.
Sin embargo, se queja de que en Nicaragua todos los acuerdos llevan un alto grado de politización, lo que al final en vez de generar beneficios provoca problemas.
La última revisión del programa con el FMI fue en septiembre del 2004…
Efectivamente…
¿Cuándo se vence realmente, pues ahora lo que entendemos es que se está pidiendo una extensión?
Es ahora en diciembre, por ahí se ha dicho que antes pero es en diciembre, ahí se vencería el programa y lo que se pediría es una extensión para luego hacer la evaluación y ver toda una nueva carta de intenciones, eso nos podría permitir pasar la revisión en enero, faltan unas cuantas acciones que completar en lo que resta del año pero nos podrían estar desembolsando recursos externos…
Es increíble que después de no tener un Código Tributario en la historia se aprobó muy rápido…
Bueno, se aprobó en una sesión de cinco horas, pero obviamente se dio mucha discusión anterior, estuvimos trabajando en ver una serie de artículos y mociones que nosotros creíamos que el dictamen no estaba en línea y nos reunimos todos los partidos políticos delegados, se constituyó un equipo con representación de todos los partidos políticos que fueron los que vieron los temas que quedaron pendientes y se tuvieron unas discusiones intensisísimas, cada quien expresó su punto de vista y fuimos afinando los distintos artículos…
Se habla de que esto fue un ejemplo de consenso…
Yo ya tengo rato de estar en el Gobierno y éste ha sido un ejercicio de los mejores que he visto, trabajar con el espíritu de buscar consenso, escuchar los argumentos de las partes y tratar de sacar el mejor balance posible.
¿Cree que se lograron los objetivos del Código?
Se trataba de asegurar que los derechos de los contribuyentes fueran salvaguardados, pero también se trataba, y era el punto que defendíamos nosotros, de asegurar que todos los que tienen que pagar (impuestos) en este país paguen, porque aquí hay muchísima evasión, necesitábamos darle fortaleza a la Dirección General de Ingresos (DGI) y ese es el Código, porque aquí tenemos demandas sociales, de infraestructura y productivas extraordinarias, ¿cómo vamos a poder satisfacer esas demandas?, además tenemos un presupuesto deficitario, que año con año nos estamos endeudando para verdaderamente seguir adelante y con restricciones responder a las demandas que priorizamos, pero la verdad que deberíamos depender de deuda porque lo que estamos haciendo es quitarle la riqueza a nuestros hijos y nuestros nietos, estamos endeudándolos desde ahora con impuestos futuros que tendrán que pagar…
¿Y eso se resuelve con fortalecer a la DGI?
Hay que darle fuerza para recaudar porque ésa es la base para reducir nuestra dependencia de los organismos externos que nos condicionan a veces de maneras difíciles de manejar y es la manera de conducir la nación, creo que este argumento movió la discusión porque estaba muy anclado en la defensa del contribuyente, pero lo que pasa es que en este país politizamos todo, se trata siempre de ver cómo realmente esos balances se preservan.
Usted habla de poner un sello contra la evasión al fortalecer a la DGI, pero por otro lado tenemos un registro de contribuyentes desactualizado, que pone en riesgo las recaudaciones, de 103 mil registrados sólo 45 mil son los activos…
Son más de 45 mil los contribuyentes, andan por encima de los 100 mil…
Pero los datos de la DGI son otros..
Obviamente esto es bajo, es decir, esto preocupó al Gobierno cuando escuchamos esta situación, porque la verdad yo he conocido de deficiencias que tenemos en la DGI y que pudieran ser resueltas con recursos, eeehhh… registro no la había puesto entre las mas importantes, obviamente deberíamos tener un registro actualizado, pero claro podemos desarrollar una mejor recaudación si tenemos buenos informes, los que tenemos ahí son muy débiles y si tuviéramos mas inspectores, con sólo esos dos elementos podés hacer mucho más, claro también ayudará que tengamos un registro actualizado…
¿Entonces cómo lo resolverán?
Entiendo que la idea ha sido, inclusive yo participé con la DGI en una convocatoria con donantes para tratar de ver si la institución pudiera recibir recursos externos que la fortalecieran, hemos recibido apoyo, el BID y Japón han sido dos ejemplos notables, pero obviamente se requiere hacer mucho más porque yo sí creo que hay potencial de recaudar mucho más en Nicaragua. En todo caso éste es un tema de agenda pendiente, necesitamos recursos para poder actualizar los registros.
Estamos claros que en este país hay muchas prioridades, pero analizando el proyecto de presupuesto 2006 vemos que es muy poco lo que se le asigna al agro, un sector económico de suma importancia…
Yo diría que hay algo muy, muy importante, que hemos comenzado a hacer con este presupuesto (2006), con la Ley de Administración Financiera, ya no van a ver ampliaciones que sometíamos e informábamos a la Asamblea (Nacional) que las hacíamos con recursos externos , donaciones o préstamos, pero ahora todo va a pasar a través de reforma presupuestaria.
¿Pero cómo se responderá a las necesidades?
Una cosa importante es que vamos hacia la presupuestación de mediano plazo, en este proyecto (2006) tenemos un capítulo de la presupuestación de mediano plazo con tres instituciones como piloto: Educación, Salud y Transporte e Infraestructura…
¿Pero qué significa esto?
Dejámelo ponértelo de la siguiente manera: hasta la fecha lo que teníamos en este país era que a través de la discusión del presupuesto anual se tomaban las decisiones fundamentalmente de como manejamos el déficit, una presupuestación multianual lo que te permite hacer es realmente trabajar más con un sentido de prioridades, porque ya estás viendo con una visión de mediano plazo en que capacidad estás para asignar recursos, creo que ese cambio va a variar enormemente la naturaleza de la discusión en este país, de una cosa donde cada año lo que termina sucediendo es que el que grita más traga más pinol, realmente nos va a llevar a tener discusiones mucho más serias acerca de los números y las sendas de gastos que deberíamos priorizar en este país.
¿Por ejemplo?
Obviamente el tema productivo, el tema de infraestructura tiene que ser priorizado, pero la educación tiene que ser priorizada y en cierta medida lo es, digamos, pero creo que con una presupuestación multianual y con una discusión más seria de cómo queremos asignar los gastos en el futuro, estableciéndonos algunos horizontes, algunos nortes, o metas, es como deberíamos discutir el presupuesto año con año y hoy no necesariamente eso es así.
El permitirnos ver la película más completa creo que va a ser una enorme ayuda en la discusión de presupuestos futuros, ojalá que vayamos pensando en una mejor forma de asignación. Yo te puedo decir que no me siento conforme con este presupuesto.
Política, DR-Cafta y desaceleración
Los recientes acuerdos políticos logrados entre el presidente Enrique Bolaños y el secretario general del Frente Sandinista, Daniel Ortega, son una señal de buena voluntad que repercutirá positivamente en las finanzas públicas, estimó el Ministro de Hacienda, Mario Arana.
“Todos estamos conscientes que hemos expuesto a Nicaragua a mucha tensión y que eso tiene costos económicos y que no tenemos la capacidad de darnos esos tipos de lujo”, indicó.
Arana asegura que Nicaragua no tiene tiempo que perder, “deberíamos estar creciendo a tasas de seis o siete por ciento, y esperamos que el próximo año apenas tendremos un crecimiento de 3.7 por ciento, este año (2005) será del cuatro por ciento”.
Dijo que la economía va con la tendencia a la baja y aunque mucha de la culpa la tienen los altos precios del petróleo, “pero también se conjuga el problema de la crisis política y la proximidad de las elecciones”.
Por eso dice que el Gobierno y los poderes del Estado están apostando en “salvar la situación de Nicaragua y que se formalicen los flujos de recursos externos”.
Cita además que en la coyuntura está el DR-Cafta, acuerdo comercial con Estados Unidos, que debe ser aprovechado al máximo en estos momentos de relativa estabilidad política.
El DR-Cafta entrará en vigencia el 1 de enero y por ahora se encuentra en la etapa de implementación.
“Además debemos aprovechar la posibilidad de volvernos a reencauzar en el programa con el FMI, porque en la medida que hacemos eso se desembolsan recursos externos y estamos en una posición de fortaleza y de enviar un mensaje contundente a la inversión extranjera”.
Arana, jefe del gabinete económico, dice notar desaceleramiento de la economía en base a los resultados del Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE), “anduvo en rangos de casi el siete por ciento y ahora estamos en 4.1 por ciento según la lectura de julio”.
Sin embargo, cree que con las oportunidades del DR-Cafta y retomar el programa con el FMI son elementos que ayudarán al mejor desempeño de la economía.
“Pero es 3.7 (por ciento) el promedio (del PIB) que se espera el próximo año para Latinoamérica, no creamos que eso es malo, obviamente el petróleo está afectando a nivel mundial, cuatro por ciento (para este año) es el promedio también para la región, estamos en positivo, ojalá fuera más alto”.