El afecto y la confianza no deben iniciar cuando se detecta un problema, deberían comenzar desde que el bebé está en el útero, incluso, desde el momento en que la pareja planifica la llegada de los hijos, ya que si es un embarazo no planeado puede darse una situación de rechazo y el niño lo siente, lo cual podría ocasionar problemas en la adultez.
Hasta los tres meses de nacido el bebé, la relación afectiva es más fuerte con la madre porque es la que amamanta, desde ese momento la relación de confianza se va afianzando entre los dos. El hecho de no cuidar al bebé, no amamantarlo, ni alimentarlo personalmente, va creando un alejamiento entre padres e hijos.
Cuando el bebé llega a los tres meses de nacido, muchas veces se da que la madre va a trabajar y tiene que dejarlo, pero eso no quiere decir que no le vaya a dedicar tiempo, siempre debe seguir amamantándolo, encargándose de sus comidas, estar pendiente de su salud y poner en práctica actividades que favorezcan su desarrollo integral.
Cuando el niño llega a la edad preescolar, se dan cambios muy importantes para los niños, así que la terapia de juegos con ellos será de mucha utilidad, para transmitir confianza, cariño y, además, estimular su desarrollo intelectual. A esta edad los padres tienen que ser un modelo para ellos por que están en la etapa de imitar.
La edad escolar también implica otro cambio en la vida de los niños, es tiempo de ser más exigentes con ellos, pero poco a poco. Su desarrollo sico-emocional, es muy importante y no debe descuidarse, no es cuestión de sólo abrazarlos, besarlos, decirles te quiero mucho y adiós, hay que pensar de manera integral, velar por que coman bien, se debe cuidar la salud de los hijos, interesarse por las cosas que hacen en su escuela, quiénes son sus amiguitos, siempre estar pendiente de cada uno de sus pasos, aun cuando el tiempo para ello sea poco.
Una de las etapas más complejas, cuando no se ha trabajado bien en las otras etapas, es la adolescencia pero cuando se ha ocupado de que la relación sea abierta y sincera con los padres el desarrollo va a ser mejor y menos problemático.
Sin embargo, cuando los padres son los grandes ausentes en cada una de estas etapas y han obviado la parte sicológica y afectiva, inician los grandes problemas de los niños, como son niños retraídos, depresivos, ansiosos, etc., ya que en muchas ocasiones piensan que si su hijo no está enfermo físicamente, está bien, sin darse cuenta que las enfermedades mentales pueden prevenirse cuidando la parte emocional.
Hay que recordar que la confianza y el cariño de los hijos no se gana sólo diciendo “te quiero mucho”.
¿CÓMO COMPARTIR CON LOS HIJOS?
Consejos para no alejarse de los hijos
Comunicación. Hablarle al bebé desde que está en el vientre.
Separación. La separación de los bebés cuando la madre va a trabajar debe hacerse poco a poco, para que no sienta sensación de abandono.
Desarrollo integral. Conversar, pintar, usar juegos didácticos que desarrollen su intelecto, juegos que contribuyan a sus capacidades físicas, todo lo que procure su desarrollo social, afectivo y sicomotor.