Beta: burlón y clemente

Huracán se debilitó y se espera que esta tarde desaparezca Wilder Pérez [email protected] Sin agua que lo alimentara y con altas presiones limitando su avance, el ciclón Beta se degradó a tormenta tropical la tarde de ayer, y fue declarado “en un franco y acelerado proceso de debilitamiento”, por el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales […]

  • Huracán se debilitó y se espera que esta tarde desaparezca

Wilder Pérez [email protected]

Sin agua que lo alimentara y con altas presiones limitando su avance, el ciclón Beta se degradó a tormenta tropical la tarde de ayer, y fue declarado “en un franco y acelerado proceso de debilitamiento”, por el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter).

Antes de que cayera la noche, Beta fue localizado a 100 kilómetros al noroeste de Bluefields, cabecera departamental de la Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS), avanzando hacia el oeste a una velocidad de 11 kilómetros por hora, con vientos máximos sostenidos de 70 kilómetros por hora y presión mínima de un mil milibares, que lo descartaban como huracán.

Según Salvadora Martínez, meteoróloga del Ineter, Beta pasó de huracán a tormenta antes de las 3:00 p.m. de ayer, y las probabilidades de que se degradara a depresión tropical por la noche eran altas.

En la última nota informativa relacionada al ciclón, que emitió el Ineter, se indicó que “es muy probable que esta tormenta tropical se degrade en forma acelerada mientras se interna al territorio nacional y se degrade a depresión esta noche, y se disipe en horas tempranas de la mañana del lunes 31 (de octubre)”.

Las razones por las que esta vez los meteorólogos no temen equivocarse, son dos.

La primera es que ya en tierra, Beta no tendría agua de la cual alimentarse para retomar su fuerza. La segunda es que el fenómeno sería debilitado por la presencia de un anticiclón (aires secos) que lo rodea en el norte, oeste y sur.

De esta manera, se descarta que Beta llegue “con vida” al océano Pacífico. “No se mantendrá con la misma fuerza, está en tierra y no se va a regenerar, y tiene altas presiones al oeste, que están presionando al sistema y no lo van a dejar salir al Pacífico, no tiene salida”, expresó Martínez.

Todavía en horas de la tarde de ayer hubo inquietud de que Beta se fortaleciera al pasar por el lago de Nicaragua o el de Managua, sin embargo, la meteoróloga descartó tal posibilidad, aduciendo que la debilitación es tan drástica, que cuando llegue a los espejos de agua sus lluvias serán consideradas remanentes del sistema.

ALERTA SE MANTIENE

A pesar del “acelerado” proceso de debilitamiento, la Presidencia de la República mantiene un estado de alerta amarilla en todo el país y roja para Bilwi (Puerto Cabezas), porque debe asegurarse el regreso de los evacuados a sus hogares.

Así lo anunció el presidente Enrique Bolaños en una conferencia de prensa ofrecida en la pista de la Fuerza Aérea, hasta donde llegó acompañado del jefe del Ejército, Omar Halleslevens, a recibir y felicitar a los ministros y funcionarios de Estado que estuvieron al frente de la emergencia en la zona de la Región Autónoma en la Costa Atlántica.

El funcionario agradeció a Dios por lo que consideró “un milagro”, que la trayectoria impredecible del huracán Beta después de amenazar la ciudad Bilwi se desvió al sur hasta impactar en una zona con menos densidad poblacional.

El mandatario también afirmó que se han enviado lanchas y personal a investigar la situación de Sandy Bay, Karawala, Laguna de Perlas y las comunidades que están en la ribera del río Grande de Matagalpa, donde el huracán entró ayer.

“Cuando tengamos el informe lo daremos a conocer, queremos saber si todos están bien, porque hay lugares en los que no se ha podido llegar por falta de tiempo. Son grandes distancias y las lanchas avanzan despacio”, aseveró Bolaños.

Por otra parte, el Comité de Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Comuperd) de Managua, que había declarado alerta roja en el municipio tras el ingreso a tierra de Beta, dio pie atrás ayer mismo en la tarde, porque el fenómeno se debilitó.

Por otra parte, Bolaños aseguró que buscará acomodarse con los 250 mil dólares que le facilitó el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) para enfrentar la situación, así como con las 40 toneladas de alimentos secos que ofreció la fragata inglesa, y que sólo de ser necesario tocará divisas de otros proyectos.

“Tenemos ofertas (de ayuda) de otros gobiernos, una vez que tengamos los cálculos (de daños) vamos a saber qué hacer. Yo prefiero no pedir un centavo que no sea necesario, ¿para qué ser pedigüeño?”, expresó el mandatario.

DAÑOS ESCASOS

De cualquier manera, al parecer el Presidente no necesitará pedir mucho a la comunidad internacional, debido a que los daños fueron mínimos en comparación con lo que se esperaba.

Según el teniente coronel Samuel Pérez, de la Dirección de Defensa Civil del Ejército de Nicaragua, todavía no se ha contabilizado el total de las afectaciones, pero básicamente se centran en Barra del río Grande, entre Bluefields y Bilwi, sitio donde impactó el Beta con fuerza de huracán tres a las 6:00 a.m. de ayer.

Pérez informó que los daños se centran en viviendas, cosechas, además de gente que necesita alimentos y combustible, en seis comunidades cercanas a Barra del río Grande.

Tanto en Karawala como en Sandy Bay, hubo casas anegadas y otras que quedaron sin sus techos, aunque Pérez recordó que se trata de construcciones frágiles enfrentando vientos de más de 175 kilómetros por hora.

DE REGRESO A CASA

Anoche, las 17 mil 812 personas ubicadas en 44 centros de albergue temporal en la RAAN, la Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS), y Río Blanco, estaban yendo de regreso a sus casas, al confirmarse que el peligro había pasado.

Pérez mencionó que sólo quedaban dos refugios activados en Bilwi, pero que su cierre era inminente, mientras los que todavía tenían gente, ya estaban siendo desocupados.

HURACÁN IMPREDECIBLE

Beta fue quizá el huracán más impredecible de los 13 que se han presentado en esta temporada. Incluso más que Wilma, que siendo el más peligroso de la historia amenazó a Nicaragua y al final no provocó daños.

Después de amagar con ingresar al país en tres ocasiones, Beta finalmente lo hizo a más de 200 kilómetros al sur de donde se esperaba.

Eso llevó a que el Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred) tomara decisiones erráticas y actuara cada madrugada frente a situaciones totalmente distintas.

La cantidad de cero víctimas fue atribuida por Bolaños a la capacidad de actuar del Sinapred, sin embargo, incluyó el hecho de que el ciclón nunca llegó a poner en peligro a una ciudad.

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