La sátira y burla hacia la fauna política predominaron en la fiesta del Torovenado del Pueblo, en Masaya.

Derroche en Torovenado

Tres mil disfrazados recorrieron las principales calles de Masaya Ya tiene 45 años de celebración y picardía, en honor a San Jerónimo, santo patrono de esa ciudad Miguel FloresCORRESPONSAL/[email protected] Picardía y buen humor caracterizaron, como siempre, el baile tradicional del Torovenado del Pueblo, celebrado ayer domingo en esta ciudad, donde tres mil disfrazados se burlaron […]

  • Tres mil disfrazados recorrieron las principales calles de Masaya
  • Ya tiene 45 años de celebración y picardía, en honor a San Jerónimo, santo patrono de esa ciudad

Miguel FloresCORRESPONSAL/[email protected]

Picardía y buen humor caracterizaron, como siempre, el baile tradicional del Torovenado del Pueblo, celebrado ayer domingo en esta ciudad, donde tres mil disfrazados se burlaron de políticos, diputados y personalidades destacadas del país.

A las once de la mañana, los disfrazados salieron de las inmediaciones de la iglesia Magdalena, ubicada en el barrio Monimbó, donde hombres vestidos de mujeres, niños enmascarados y ancianos, se movían al son de los chicheros.

La burla a personalidades políticas y gubernamentales no podía faltar en el Torovenado. Un grupo de maestros de Masaya, en una de las cuatro carrozas que participaron en el recorrido, dramatizaron el actuar del sistema judicial y la influencia política de los caudillos.

La carroza de los maestros refería a los políticos a través de un mensaje en el que se leía: “¡Por una verdadera justicia en Nicaragua, fuera los diputados corruptos del pacto. Justicia corrupta, no queremos más caudillas!”

Humberto Suazo Luna, fundador del Torovenado del Pueblo, recordó que este año se cumplen 45 años de celebrar y preservar la tradición y costumbre del Torovenado, para que a nivel nacional e internacional valoren la tradición, y espera cumplir medio siglo de salir a bailar a las calles, en honor a San Jerónimo.

Los disfrazados realizaron un recorrido de 30 cuadras llenas de humor y folclor, y así celebrar la subida al trono de la imagen de San Jerónimo, santo patrono de los masayas, también conocido como “El doctor que cura sin medicinas”.

RESISTENCIA CULTURAL

Donald Ortega Ramírez, miembro de la cofradía del Torovenado del Pueblo, asume que el baile es una tradición ancestral y se refiere a la época precolombina antes de la conquista española, es una danza de la resistencia cultural, el pueblo sale a las calles y remeda a la autoridad y se burla de las costumbres malas imperantes, sirve para que la sociedad cambie y sea moralista.

“Se burla y se le da en la cara a los funcionarios de gobiernos sinvergüenzas, para que se compongan y remedien tanta zanganada, ese es el Torovenado, una resistencia cultural de un pueblo que ha sido sojuzgado y explotados por miles de años”, refirió Ortega.

“Tengo 38 años de bailar en el Torovenado y represento a la india campesina de Masaya, me disfrazo para mantener la costumbre y tradiciones del pueblo, ya perdidas, y no pago ninguna promesa a San Jerónimo. Simplemente lo hago porque me gusta, soy autóctono de Monimbó y seguiré bailando hasta que me muera”, manifestó Bosco Pérez, bailante tradicional.

TEATRO CALLEJERO

Donald Ortega, fundador del Torovenado, dijo que el baile es una resistencia cultural y burla del pueblo que actúa en las calles a través de disfraces y máscaras. Es pues, el Torovenado, un canal de protesta del pueblo en contra de los gobiernos que no satisfacen las expectativas de quienes los pusieron en el lugar que ocupan.

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