Nuevos aires

Por primera vez, la capital argentina tiene un plan para sacar réditos de los atributos que la distinguen. El tango, el principal imán Gustavo StokBuenos Aires Las calles de Buenos Aires escuchan. Un tango melancólico de Carlos Gardel, los latidos acelerados de un clásico River-Boca, un poema de Jorge Luis Borges, los cuentos circulares de […]

  • Por primera vez, la capital argentina tiene un plan para sacar réditos de los atributos que la distinguen. El tango, el principal imán

Gustavo StokBuenos Aires

Las calles de Buenos Aires escuchan. Un tango melancólico de Carlos Gardel, los latidos acelerados de un clásico River-Boca, un poema de Jorge Luis Borges, los cuentos circulares de Julio Cortázar o el murmullo interminable de sus cafetines. Ésa es parte de la banda sonora de la capital argentina. Pero Buenos Aires también mira. La arquitectura francesa del siglo XIX que resiste el paso del tiempo y de la modernidad, el nuevo Puerto Madero, el viejo Caminito, la ronda de las Madres de los pañuelos blancos y el Teatro Colón, uno de los centros líricos más importantes del mundo y una majestuosa arquitectura enclavada en el centro del corazón urbano.

No hay dudas, Buenos Aires tiene sonidos y paisajes muy propios, rasgos únicos que la distinguen en el mundo y sobre los que construyó una fuerte identidad. La novedad es que, por fin, la ciudad tiene un plan para aprovechar esos atributos y empezar a cerrar la brecha que la separa de su potencial como destino turístico. ¿En qué se basa la estrategia? “En vincular principalmente al tango y, en un segundo plano, al futbol, la carne y el vino con la marca Buenos Aires”, dice Marcela Cuesta, subsecretaria de Turismo de la ciudad.

Esos elementos no son antojadizos. Para conocer qué atributos de Baires, como la llaman sus habitantes, son valorados en el mundo, el gobierno de la ciudad siguió los resultados de una encuesta realizada por la Secretaría de Turismo nacional en 18 países hace un par de años. Argentina fue reconocida por esos cuatro atributos; Buenos Aires, en particular, tuvo al tango como factor más nítido. “En tiempos en que los viajeros de los grandes mercados están aturdidos recibiendo ofertas e impactos de millares de destinos, contar con un atributo tan fuerte como el tango es fundamental para construir con éxito una marca turística de la ciudad”, dice Arturo García Rosa, titular de la filial en Buenos Aires de la consultora HVS International. Desde el auge de la apertura de escuelas de tango en Finlandia hasta la creación de orquestas en Japón, la demanda por aprender los secretos de esa música tenía que hallar cabida en la propia Buenos Aires.

Aníbal Ibarra, el jefe de gobierno de la ciudad, salió a res catar la industria tanguera, que, a contramano del éxito en el hemisferio norte, languidecía en la ciudad que la vio nacer. Promovió la creación de nuevas escuelas de tango para responder al crecimiento de la demanda extranjera por aprender la danza y apoyó la remodelación de viejas milongas, lugares donde se baila el tango con el espíritu y escenografía de las primeras décadas del siglo XX.

VENDE TANGO

Esos esfuerzos dieron sus frutos, pero los grandes hitos para vincular tango y turismo llegaron con el Festival Internacional del Tango —que, lanzado en 2000, incluye desde conciertos hasta clases de baile para principiantes— y el Campeonato Internacional de Parejas de Baile, que en 2005 tuvo su tercera edición. Ambos eventos fueron diseñados para atraer a los turistas de Europa, Estados Unidos y Japón. La fecha elegida —fines de febrero— para realizar el Festival Internacional busca integrar ese show a los paquetes turísticos de las principales ciudades del mundo que viajan a Brasil por el carnaval.

El campeonato de baile, en tanto, se realiza en agosto para que coincida con las vacaciones de verano en el hemisferio norte. La ciudad ya entregó a operadores turísticos de las principales ciudades del mundo las fechas del evento hasta el 2010.

El esfuerzo ya se puede medir en números. La ecuación empezó a cambiar el año pasado, cuando Buenos Aires quebró su récord histórico al recibir 2.8 millones de visitantes internacionales, un 20.8% más que en el 2003. Por primera vez desde la crisis, en el 2004 las tasas de ocupación más elevadas fueron para los hoteles de 4 y 5 estrellas (70.7% y 66.4%, respectivamente).

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí