- Latinobarómetro presenta recuento de los últimos diez años
EFE
LONDRES Y SANTIAGO DE CHILE.- El apoyo a la democracia es hoy más débil que el que existía en 1996 en una docena de países latinoamericanos, sobre todo en Perú, Colombia, Paraguay, Bolivia y algunos de América Central, según un sondeo publicado en el último número del semanario The Economist.
La muestra, que abarcó este año 20.209 entrevistas cara a cara en 18 países de la región, entre el 1 de agosto y el 10 de septiembre, consigna que un 53 por ciento de los latinoamericanos apoya la democracia, frente a un 63 por ciento en 1997.
El sondeo, encargado por esa revista británica a la organización chilena Latinobarómetro indica, por otro lado, que los ciudadanos latinoamericanos se muestran en conjunto algo más optimistas sobre la economía de la región.
La pregunta de si la democracia es preferible a toda otra forma de gobierno la contestan afirmativamente sólo un 32 por ciento de los paraguayos en 2005 frente a un 59 por ciento en 1996, y un 40 por ciento de los peruanos contra un 63 por ciento hace nueve años.
Entre los países en los que ha aumentado la decepción con la democracia figuran también Brasil con un 37 por ciento de personas que creen en la democracia frente a un 50 por ciento en 1996; Guatemala, con un 32 por ciento frente a un 50 por ciento, y Panamá, 52 por ciento frente a un 75 por ciento hace nueve años.
También ha crecido algo el desencanto en Argentina, con un 65 por ciento que prefiere la democracia frente a un 71 por ciento hace nueve años, o Ecuador, 43 por ciento frente a un 52 por ciento.
Por el contrario, la fe en la democracia es muy elevada en Venezuela (76 por ciento en 2005 contra un 62 por ciento en 1996), en parte porque tanto quienes apoyan como atacan al presidente Hugo Chávez, la enarbolan como bandera, señala la revista británica.
También es alto el apoyo, pese a cierto desgaste, en dos países pequeños como son Uruguay (77 por ciento frente a un 80 por ciento en 1996) y Costa Rica (73 por ciento contra un 80 por ciento). Ambos países son, según muchos politólogos, las únicas democracias realmente “consolidadas” de la región.
En Chile ha crecido el apoyo a la democracia al pasar de un 54 a un 59 por ciento, y lo mismo ocurre en México, con un 59 por ciento contra un 53 por ciento en 1996 o El Salvador, 59 frente a un 56 por ciento, mientras que en Nicaragua ha caído de un 59 a un 57 por ciento.
DEMOCRACIAS RESISTEN
Pese a todo, sólo en Uruguay, Venezuela y hasta cierto punto también en Chile, comenta The Economist, están la mayoría de los consultados satisfechos con el funcionamiento real del sistema democrático, mientras que en el extremo opuesto figuran Paraguay, Perú, Ecuador y México.
Pese a esos niveles de insatisfacción, el sondeo indica que las democracias latinoamericanas resisten bien y así un 62 por ciento de los interrogados en la región afirman que bajo ninguna circunstancia apoyarían un golpe militar.
Claras excepciones son, según The Economist, Ecuador, Perú y Paraguay, donde sólo un 51 por ciento, un 49 por ciento y un 31 por ciento, respectivamente, estarían dispuestos a condenarlo.
La maquinaria que permite el buen funcionamiento de las democracias falta, sin embargo, o tiene fallos en muchos de esos países, al decir de los encuestados.
Sólo el 26 por ciento de los participantes en el sondeo admiten que todos los ciudadanos de sus respectivos países son iguales ante la ley, solamente un cinco por ciento dice tener mucha fe en los partidos políticos y un cuarto confía en el Congreso o los tribunales.
En algunos de esos países, la falta de fe en las instituciones políticas ha hecho que los ciudadanos se lanzasen a la calle: así en Bolivia, donde las protestas callejeras han derribado a dos presidentes, un 11 por ciento de los encuestados afirma haber participado en barricadas y otro 12 por ciento dice que podría recurrir a ese tipo de medidas.
El sondeo indica, por otro lado, que la mayoría de los latinoamericanos cree que sólo la economía de libre mercado puede ayudar a sus países a desarrollarse, aunque el porcentaje que piensa así es especialmente elevado en Colombia, México, Uruguay y Venezuela, pero más bajo en Brasil, Paraguay, Ecuador y Argentina.
Los latinoamericanos aún consideran que sus principales problemas son el desempleo, la pobreza y los bajos salarios, la delincuencia y la violencia, así como la corrupción política.
El sondeo indica, por otro lado, que Estados Unidos goza de poca popularidad en la región, pero especialmente en Argentina, el más antinorteamericana de todos, Uruguay y Venezuela, mientras que la zona más proamericana es Centroamérica. El dirigente más popular en toda Latinoamérica es el Presidente del Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, mientras que el de Venezuela, Hugo Chávez, lo es más que el cubano, Fidel Castro, y también que el de Estados Unidos, George W. Bush.
APOYO A DEMOCRACIA NICA RESISTE
En los últimos diez años, Nicaragua ha mantenido un margen de apoyo a la democracia más o menos estable entre 59 (1996) y 57 por ciento para este año, a pesar de que, según el último informe del Latinobarómetro, en 2001 ese apoyo a la democracia como sistema bajó a 43 y hasta 39 el año pasado. La recuperación de 18 puntos es significativa si se considera que la paradigmática Costa Rica que en 1996 tenía 80 por ciento, ha venido paulatinamente deteriorando ese apoyo hasta 67 en 2001 y 73 en 2005. Mientras, Nicaragua a pesar de todo ha perdido dos puntos en diez años, ellos han perdido siete puntos.