Alberto Vega
Con el control del sistema judicial Daniel Ortega determina a quién le cae el peso de la justicia y a quién no, cosa que es muy importante para Alemán y otros políticos por la posible acusación de delitos electorales en el futuro. La influencia de Daniel Ortega sobre la decisión de culpabilidad y sobre las penas a aplicar es enorme. Y si los liberales no colaboran, Alemán puede regresar a la Cárcel Modelo y por supuesto ningún liberal quiere eso para su “líder”.
En resumen, Daniel Ortega controla las dos bancadas mayores, la sandinista y la liberal. Si él es electo Presidente no pasaría nada porque tiene el control, y si no, el futuro Presidente estaría en sus manos porque entrarán en vigencia las reformas que le quitan autoridad al Ejecutivo y le aumentan el poder a la Asamblea y al que la controla .
Por lo tanto, el futuro hombre fuerte de Nicaragua se llama Daniel Ortega, a menos que se reforme el sistema judicial, electoral y legislativo. Primero, se tiene que reducir el número de diputados y asegurar que haya elecciones primarias.
Con los gastos de un diputado pueden sobrevivir unas 10 ó 15 familias nicaragüenses, ¿para qué queremos tantos? De todas maneras todo el mundo sabe que no trabajan para el pueblo que los elige sino para sus propios intereses y los de sus caudillos.
Las elecciones primarias son necesarias para que cualquier ciudadano inscrito como miembro de un partido político (liberal, sandinista o cualquier otro) pueda lanzarse como candidato sin tener que recibir el visto bueno del caudillo de turno o de su partido. Solamente así vamos a tener verdadera democracia.