Armando Guevara Fletes
Cuando en un país civilizado se van a celebrar elecciones presidenciales, el Gobierno de ese país por medio de su Consulado o de su Embajada pone anuncios en los periódicos para avisar a sus ciudadanos que se presenten a empadronarse a fin de que puedan tomar parte en las elecciones de su país.
En el anuncio ponen los nombres de los candidatos, del partido a que pertenecen, ya sean demócratas, socialcristianos, derechistas, izquierdistas o de cualquier otra denominación. El día de las elecciones los ciudadanos depositan sus votos en su Embajada, y ésta envía a su país la cantidad de sufragios depositados a nombre de sus candidatos. Eso para mí es la democracia.
Se supone que Nicaragua es un país civilizado, por lo que el Consejo Supremo Electoral (CSE) debe hacer lo mismo con todos los nicaragüeses que viven y trabajan fuera de Nicaragua. Si el señor Roberto Rivas dijera que ya es muy tarde para cedular a los nicas que están fuera de Nicaragua, yo le hago saber que el 90 por ciento de los nicaragüenses que están fuera de Nicaragua tienen su pasaporte, y que sin partida de nacimiento, a nadie le extienden pasaporte en Nicaragua y en el mundo entero; así que el pasaporte contiene todos los datos que tiene la cédula de identidad que emite el Consejo Supremo Electoral de Nicaragua.
Como el señor Roberto Rivas dijo que las elecciones del año 2006 van a ser bien transparentes, debe demostrarlo permitiendo que los nicas que están viviendo y trabajando fuera de Nicaragua puedan depositar su voto por el candidato de su preferencia.
El señor Rivas no le debería tener miedo a los votos de los nicaragüenses que están fuera de Nicaragua, pues entre ellos hay liberales, conservadores, socialcristianos, sandinistas, etc.