Doctor Luis Edgardo Gutiérrez Quant
Los 26 de octubre de cada año recuerdo que se conmemora el Día del Médico nicaragüense, y aún siendo estudiante de la carrera su festejo también nos cubría. Hemos progresado y evolucionado tanto que en la actualidad su conmemoración se hace en silencio con festones de olvido. ¿Será posible que ese silencio y olvido sea por castigo al apellido del médico nicaragüense que le dio origen sin que valoremos sus cualidades humanas y científicas, o las nuevas generaciones creen que no existen los méritos suficientes para que tengamos y tengan un día especial?
Revisé los medios escritos y sólo encontré tímidamente una felicitación. Nada, pude observar personalmente en otros medios de comunicación. Puede ser que el reconocimiento a la labor médica se hizo en cada centro prestador de salud o los inmensos problemas en que naufraga el pueblo nicaragüense no le permiten recordar a casas farmacéuticas y distribuidoras de insumos médicos, hospitales, seguridad social, etc. que existe salud por medio de uno de los eslabones (el médico) y que todavía en los calendarios existe un 26 de octubre.
Aún no es demasiado tarde para que reciban felicitaciones los doctores Jaime Granera Soto, Joaquín Solís Piura, Felipe Valenzuela, Rolando Herrera, Rafael Castellón, Leonel Quant Osorio, César Amador Kühl, José Ángel Montiel, extensivo a los doctores Clemente Guido, Rocha Moncada, Uriel Guevara, Raúl Cisneros, Roberto Calderón, Juan Ignacio Gutiérrez Sacasa, Francisco Frixione, Luis Ode, Borge Martínez, y a todos los colegas.
Por parte del médico nicaragüense no hay silencio ni olvido ya que cada día hace honor a un 26 de octubre.