Leopoldo Villalta López
Un directivo de la Asamblea Nacional dice que la corrupción no se combate en serio. A su vez el jurista Oscar René Vargas dice en su libro Círculos del infierno que la corrupción es parte de nuestra cultura. Denunciar la corrupción aún con pruebas no es bien visto en Nicaragua, lo comprobé en el FISE, pues los últimos cuatro presidentes no revisaron los documentos que les he enviado desde hace cinco años.
Byron Jerez se fue de la DGI pero dejó a sus fichas especializadas en terrorismo fiscal. Hablé de la corrupción en FISE y fue como mencionar el nombre de Jesucristo a los que practican brujería. Me abrieron dos causas en diferentes juzgados de Matagalpa y pendientes de acusarme en un tercer juzgado, por injurias y calumnias, si denunciaba lo que estaba pasando.
Siendo desempleado y muerto civilmente, la DGI llegó al extremo de enviarme una carta amenazándome con enjuiciarme porque no he pagado mis impuestos, ya que la solicitud que mandé hace cuatro años pidiendo que me sacaran de su sistema de tasación porque estaba mal redactado. Mario Arana, ministro de Hacienda, no se da cuenta o no quiere ver lo que pasa en su institución porque semanalmente les escribo y el que me ha contestado es Róger Arteaga.
Como ciudadano es mi deber denunciar la corrupción. Me lo dijo el ingeniero Enrique Bolaños, hace 20 años. Hoy él es nuestro gobernante pero un grupo de asesores no le permiten ver lo que pasa en Nicaragua. Sin embargo en poco tiempo podrá ver la realidad y terminar como un buen Presidente como él lo ha manifestado, solamente con la ayuda de Dios.
Matagalpa