Una gran parte de los cortadores de café, son niños.

Sensibilizan sobre trabajo infantil en cortes de café

Mitrab realiza foro en Jinotega Silvia González SilesCORRESPONSAL/[email protected] Nubia Saida Palacios, de 13 años, es una adolescente que, como muchas, han tenido que dejar la escuela para trabajar ante la precaria situación económica en sus hogares. Hasta hace poco, esta adolescente trabajaba de doméstica en un cafetín de esta ciudad, por lo que no le […]

  • Mitrab realiza foro en Jinotega

Silvia González SilesCORRESPONSAL/[email protected]

Nubia Saida Palacios, de 13 años, es una adolescente que, como muchas, han tenido que dejar la escuela para trabajar ante la precaria situación económica en sus hogares.

Hasta hace poco, esta adolescente trabajaba de doméstica en un cafetín de esta ciudad, por lo que no le daba tiempo estudiar. Ante la presencia de muchos niños y adultos, relató la amarga experiencia que le ha tocado vivir como empleada doméstica, durante el primer foro sobre la Prevención y Erradicación Gradual del Trabajo Infantil en las zonas productivas de Jinotega, realizado recientemente por el Ministerio del Trabajo.

Según narró la menor, su patrona no la dejaba ir a la escuela y quería que le ayudara en todos los quehaceres y, por encima de eso, no le quería pagar, aduciendo que el trabajo era a cambio de la comida.

Para nadie es un secreto que de los 314,000 niños que laboran en diferentes actividades en el país, de cuerdo a las estadísticas del Mitrab, el 70 por ciento se integran al trabajo agrícola y ganadero. Para la temporada de café, en Jinotega, son cientos los niños que son explotados sin que hasta el momento se pueda frenar la situación.

Martha Delia Hernández, delegada departamental del Mitrab, dijo que el objetivo del foro fue para promover los deberes y derechos de los adolescentes trabajadores y para dar a conocer la reforma del Título VI del Código del Trabajo, el cual habla de que pueden trabajar los niños mayores de 14 años, siempre y cuando estén acompañados por su padres, y que no se les violente el derecho educativo como recibir un salario igual que un adulto.

Sin embargo, erradicar el trabajo infantil durante la cosecha cafetalera se vuelve cada día más difícil, debido a los altos niveles de pobreza, negligencia y el abandono de sus padres que sufren muchos pequeños.

Hernández dijo que “generalmente la explotación viene de los padres, no son los productores, porque esto lo hemos constatado en las visitas que hemos hecho”.

Agregó que la mayoría de los padres llegan con todo su núcleo familiar de tres a cuatro niños, pero los pequeños no aparecen en planillas de pagos porque los productores solamente contratan a los mayores y no a los niños.

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