Santos Osegueda Palacios, acusado de asesinar al periodista Adolfo Olivas, ayer en el juicio.

Juicio largo contra el asesino de periodista

Testigos aseguran que Osegueda disparó por la espalda a Olivas Elizabeth Romero yMartha Marina Gonzá[email protected] El juicio oral y público realizado a Santos Osegueda Palacios, acusado de asesinato en contra del corresponsal de LA PRENSA en Estelí, Adolfo Olivas Olivas, continuaba anoche al cierre de esta edición. El crimen ocurrió el 14 de agosto pasado, […]

  • Testigos aseguran que Osegueda disparó por la espalda a Olivas

Elizabeth Romero yMartha Marina Gonzá[email protected]

El juicio oral y público realizado a Santos Osegueda Palacios, acusado de asesinato en contra del corresponsal de LA PRENSA en Estelí, Adolfo Olivas Olivas, continuaba anoche al cierre de esta edición.

El crimen ocurrió el 14 de agosto pasado, a poca distancia de la vivienda del periodista, en el barrio Estelí Heroico.

A las 9:30 de la mañana de ayer, la Juez de Distrito Penal de Juicio, Elízabeth Corea, seleccionó a los seis miembros del jurado, conformado por cuatro mujeres y dos varones.

Osegueda acudió al recinto judicial vistiendo camisa a cuadros, pantalón negro, afeitado y con el cabello recortado, custodiado por funcionarios del Sistema Penitenciario Nacional y miembros de la Brigada Antimotines.

Después de una reinspección en el lugar de los hechos y los testimonios de 20 personas, se desconoce cuál fue el móvil del asesinato.

La defensa, desde el inicio pretendió justificar el crimen aduciendo que “toda acción es producto de una reacción, él (Osegueda) actuó defendiendo su propia integridad”.

INCONMOVIBLE

El imputado no se inmutó siquiera al ver las ropas ensangrentadas de la víctima y hasta esbozó una sonrisa, cuando en el recinto mostraron el revólver encontrado en la entrada a la comunidad El Regadío, cerca de Estelí.

Mientras, Rosa Amelia Olivas Olivas, hermana de la víctima, no pudo contener el llanto en el momento que le mostraron al jurado la camisa anaranjada y una camisola celeste, del periodista, ensangrentadas y perforadas por las balas.

El juicio se desarrolló en orden y con estrictas medidas de seguridad. Allí estaba la madre del acusado, Eladia Palacios Salinas y otros parientes de Osegueda. También, la familia del periodista asesinado.

De los 20 testigos presentados por el Ministerio Público, tres presenciaron el crimen y ocho son investigadores y peritos de la Policía Nacional que siguieron de cerca el proceso.

FUE POR LA ESPALDA

Karina Massiel Jarquín, de 16 años, quien la madrugada del 14 de agosto abordó el taxi placas T-5086, en que también viajaban Olivas y el cronista deportivo José Ignacio Castellón, declaró que al llegar al sitio, Adolfo dijo: “Aquí me bajo” y preguntó al taxista: “¿Cuánto te debo?”

Osegueda respondió al periodista: “Sesenta córdobas”, recordó la muchacha, quien en su declaración no refirió que haya habido alguna discusión entre el periodista y el taxista. La joven recuerda haber escuchado decir a Olivas: “Aguantame, voy a la casa a traer el dinero”.

Según la testigo, Olivas salió caminando y al cruzar un callejoncito, el chofer del taxi le dijo a ella: “Aguantame, miro a ese maje muy sospechoso”. Se bajó, luego regresó y “de un trapo blanco sacó algo”, pero ella no supo qué era. Lo vio correr para alcanzar a Olivas y después vio “una chispa” que salió de la mano del taxista.

Otro de los testigos fue Luis Octavio Benavides Martínez, de 36 años, quien afirmó que entre las 3:00 y 4:00 a.m., de ese día, estaba despierto en su casa y escuchó una discusión. Pudo observar que un sujeto tenía a Olivas contra un entablado, frente a su casa, y lo estaba golpeando. Oyó entonces una voz que dijo: “Me vas a pagar, si no, te mato”.

Los gritos lo hicieron levantarse y salir al porche de la casa, de donde observó que el desconocido le propinó a Olivas un golpe en la cabeza, por lo que Benavides le gritó: “Ideay, lo vas a matar”. La respuesta del desconocido fue un disparo hacia la dirección donde estaba Benavides.

El testigo dijo que se introdujo a su casa nuevamente, a vestirse, porque estaba en calzoneta; y cuando salió observó que el desconocido conducía violentamente a Olivas hacia el sitio donde estaba estacionado un taxi.

Benavides relató que empezó a llamar a la esposa y familiares de Olivas, por lo que salió un vecino a quien identificó como Edgard José Palma Briones, y juntos corrieron al lugar donde se encontraba Olivas con la persona que lo encañonaba y que reconoció que se trataba de Osegueda.

De pronto escuchó un disparo y al llegar al lugar observó que Olivas estaba adelante y el taxista detrás de éste. Fue cuando “miré dos fogonazos… Adolfo cae brollado de sangre”.

DISPARA A TESTIGOS

Benavides y Palma señalan que trataron de perseguir al taxista, después que disparó en contra de Olivas, pero éste les hizo dos disparos.

Palma testificó que en un momento Osegueda lo encañonó a él, por lo que su madre Maura Briones, quien también había llegado al lugar, le suplicó: “Hijito de Dios, no matés a mi chiquito”.

La forense Karla Rosales dijo en su declaración que el cuerpo de la víctima presentaba dos orificios de bala, uno en la parte posterior del tórax y otro en la fase renal izquierda, con orificios de salida en la parte delantera del pecho y del abdomen.

Kenett Hipólito Meléndez Gómez, perito químico, confirmó que en ambas manos y en la camisa que ese día vestía Osegueda, encontraron residuos de productos nitrados a consecuencia de disparos de arma de fuego.

El perito Francisco Leonardo Flores Obregón, experto en balística, confirmó que el arma es un revólver Colt, calibre 38, que fue encontrado el 25 de agosto debajo de unas piedras al pie de un árbol de coyote. El arma estaba en perfectas condiciones para ser disparada.

Flores dijo que con el análisis determinaron que “esa arma no puede ser disparada accidentalmente”, lo que confirmaron con una prueba experimental.

En el proceso fue excluida una de las testigos claves, a solicitud de la defensa, y la Fiscalía no se opuso por considerarla repetitiva.

El Ministerio Público aceptó que se realizara la reinspección en el lugar, a solicitud de la defensa.

FISCALÍA EXPLICA EXCLUSIÓN

La exclusión como testigo de un familiar de Adolfo Olivas, en el juicio contra Santos Roberto Osegueda Palacios, ha generado cierta inconformidad entre los familiares de la víctima y el gremio periodístico.

Esta persona fue excluida del caso a petición de la defensa del procesado y es considerada un testigo importante, que podía aportar más elementos que demostraran la culpabilidad de Osegueda Palacios.

La fiscal adjunta María Lourdes Bolaños expresó ayer que el Ministerio Público no impugnó esa decisión por no considerarlo necesario. “Tenemos dos testigos que presenciaron el hecho y que para nosotros son muy importantes”, explicó.

“Pensamos que las declaraciones de estas personas serán de gran trascendencia, porque hablarán en base al hecho, a lo que ocurrió en el momento que se produjo el crimen. La familiar de Adolfo Olivas, que fue excluida como testigo, sólo conoce detalles de sus últimos momentos de vida, cuando éste ya estaba herido y agonizando”, dijo la doctora Bolaños.

SIN DISCUSIÓN

Karina Massiel Jarquín, de 16 años, quien viajaba en el mismo taxi que Adolfo Olivas, la madrugada del crimen, declaró que el periodista dijo: “Aquí me bajo” y preguntó al taxista: “¿Cuánto te debo?” La testigo no mencionó ninguna discusión entre periodista y taxista. “Aguantame, voy a la casa a traer el dinero”, dijo Olivas.

(Con la colaboración de Carlos Martínez Morán).

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