CABLES COMBINADOS
El huracán Wilma se fortaleció a última hora del domingo hasta alcanzar la categoría 3, mientras avanza hacia la costa sudoeste de la Península de Florida, informó el Centro Nacional de Huracanes con sede en Miami.
En el boletín de las 3:00 GMT de hoy lunes, el CNH confirmó que el ciclón ha aumentado su intensidad y que llegará a la costa oeste del sur de Florida al amanecer, con vientos superiores a los 200 kilómetros por hora.
De acuerdo a este boletín, el ojo del huracán estaba ubicado a 275 km al sudoeste de Naples (sudoeste de Florida) y avanzando hacia la costa estadounidense a 30 kilómetros por hora.
Al filo de la medianoche de ayer desataba su furia sobre los Cayos del sur de la península estadounidense de Florida, donde se registraban las primeras inundaciones, y se fortalecía poco antes de tocar tierra el lunes por la mañana.
Una crecida de las aguas de 2.5 metros sobre la media se pronosticaba para los Cayos y la Bahía de Florida.
“Éste un huracán muy peligroso”, dijo Max Mayfield, director del CNH, a la cadena CNN, exhortando a quienes no evacuaron a que lo hagan de inmediato, o busquen un refugio seguro.
El meteoro tocaría tierra antes del amanecer en el extremo sudoccidental de Florida, donde las autoridades pidieron anoche a los residentes en la trayectoria del huracán cesar las evacuaciones y refugiarse como puedan.
Miles de residentes de los Cayos del sur que decidieron quedarse en las islas fueron advertidos de evitar salir en las próximas horas a las calles y acudir a los refugios de última hora, donde estarán a su propio riesgo y no se garantizarán servicios, dijeron el domingo por la tarde las autoridades del condado de Monroe, donde están ubicados los Cayos.
En Collier, donde está la ciudad de Naples, por donde debía entrar Wilma esta madrugada, también se pidió cesar las evacuaciones.
El Gobierno estatal estaba preocupado por los residentes de los cayos, muchos de los cuales decidieron quedarse argumentando que ya estaban agotados de moverse cada vez que ha venido una tormenta este año sin dejar grandes daños.
Pese a las advertencias insistentes, menos de 10 por ciento de los 78,000 residentes de los Cayos desalojaron sus hogares, dijo el jefe policial del condado de Monroe, Richar Roth.
“Viene un huracán, y un huracán es un huracán y tiene vientos mortales y aunque haya habido evacuaciones durante los pasados 14 meses y no haya habido un impacto (…) no deberían hacer eso (quedarse en sus residencias)”, pedía el gobernador de Florida, Jeb Bush, en una conferencia de prensa el domingo.
“Uno de estos días se les va a acabar la suerte”, agregó por su parte el director de Emergencias estatal, Craig Fugate.
CUBA ATRAPADA
Cuba quedó anoche atrapada entre el huracán Wilma y la depresión tropical Alpha, que provocaron intensas lluvias en buena parte del país y obligaron a evacuar a cerca de 640,000 personas.
Wilma avanzaba hacia Florida frente a las costas occidentales de Cuba, tras devastar la península mexicana de Yucatán, donde ha dejado al menos ocho muertos y graves destrozos.
En su avance frente a las costas cubanas, el huracán ha provocado fuertes lluvias, tornados y marejadas que han azotado Pinar del Río, la provincia más occidental del país, las localidades costeras de la provincia de La Habana y la propia Ciudad de La Habana.
Los meteorólogos han advertido que lo peor está aún por llegar, porque el mayor peligro está en las penetraciones del mar y la subida de las mareas que se esperan este lunes.
SAQUEOS EN CANCÚN
Luego de tres días de pesadilla por Wilma, más de un millón de habitantes en la península mexicana de Yucatán (este) salieron a las calles este domingo para presenciar un panorama desolador, con saqueos generalizados en Cancún y otros puntos turísticos.
Pese al feroz ciclón que pasó por esta región del este de México, sólo se registraron ocho muertos, lo que demostró que la prevención funcionó eficazmente en la zona, donde más de 71,000 personas, entre ellas miles de turistas, estuvieron resguardadas en refugios temporales.
Sin embargo, centenares de habitantes de Cancún decidieron desahogarse saqueando todo lo que encontraron en centros comerciales y tiendas, mientras la Policía local se veía impotente.
Los saqueadores entraron de forma desbocada, derribando puertas o rompiendo escaparates, para llevarse lo que podían, desde alimentos hasta aparatos eléctricos, pasando por jabón y escobas.
Los saqueos empezaron ayer en la madrugada, a medida que Wilma abandonaba la ciudad.