Noel Ramírez Sánchez*
La Asamblea Nacional aprobó la “Ley Marco” que suspende temporalmente las últimas reformas constitucionales. Las reformas son legales, la “Ley Marco” no lo es. El precedente es muy peligroso. Perdimos la oportunidad de corregir el procedimiento seguido y de haber aprobado el referendo sobre el contenido de las mismas. Ojalá por estas violaciones no perdamos el acceso a “la cuenta del milenio”, pero debemos ver hacia el futuro.
El problema fundamental del pueblo nicaragüense es la pobreza. Ello sólo se combate generando empleo y discutiendo cómo se nombra a un funcionario público. Asimismo, el empleo y los salarios sólo se mejoran si hay mas inversión privada, nacional o extranjera, provenientes del grande, mediano o pequeño empresario.
Para atraer mas inversión necesitamos que ésta sea rentable y segura. Para ello necesitamos una sana política macroeconómica y un clima de tranquilidad política con visión de largo plazo.
La sana política macroeconómica debe ser refrendada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y de esa forma facilitarnos el acceso a la Cooperación Internacional. Por eso es necesario concentrarnos en la discusión y aprobación de las leyes que todavía están pendientes para conservar el programa con el FMI.
El clima de tranquilidad política lo podemos ir fortaleciendo al fortalecer el diálogo permanente entre las distintas fuerzas políticas y el Gobierno de turno. El diálogo debe garantizar la legitimidad de las distintas fuerzas políticas dentro de las reglas de la democracia. De lo contrario, sólo estaremos promoviendo el conflicto y la confrontación, con lo cual estaremos ahuyentando la inversión y el empleo y, por lo tanto, estaremos condenando al pueblo nicaragüense a más conflictos y a más pobreza. En ese entorno de conflicto y polarización, ni siquiera el tratado de libre comercio tendrá razón de ser.
* Diputado, Secretario del PLC