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El diputado Agustín Jarquín Anaya, miembro de la Comisión de Comunicación, Transporte, Energía y Construcción, consideró que la carta del Fondo Monetario Internacional (FMI) “no es palabra de Dios” y que debe haber un análisis antes de decidir el incremento del 25 por ciento en la tarifa de la energía.
Jarquín dijo estar convencido de que se necesita un acuerdo con el FMI, porque de eso depende no solamente la estabilidad económica, sino parte de la cooperación externa que está comprometida a los acuerdos con dicho organismo internacional.
Argumentó que el Fondo Monetario también se equivoca como lo ha hecho en otros países y en Nicaragua, cuando solicitó la privatización de la Empresa Generadora Hidroeléctrica (Hidrogesa), poniendo esto como condición para que Nicaragua entrara en la Iniciativa para Países Pobres Altamente Endeudados (HIPC).
“Hicimos los análisis con un grupo de diputados y analizamos que esa era una posición equivocada y finalmente demostramos que mejor no se privatizara y así lo dispusimos por ley y después el Banco Mundial y el mismo FMI reconocieron que era lo correcto no haber privatizado”, comentó Jarquín.
Estimó que con la distribuidora eléctrica Unión Fenosa ya se logró un saldo positivo, porque se le ha entregado en varias ocasiones varios montos, como el de los 30 millones de dólares que le otorgó el Gobierno para detener los apagones.
“Lo que hay que hacer es sentarse con urgencia las autoridades del INE (Instituto Nicaragüense de Energía) con el Gobierno, y creo que debemos de estar diputados de la Asamblea Nacional”, afirmó Jarquín.
DEBE TRAERSE COMBUSTIBLE DE VENEZUELA
Agregó que no es cierto que se ha provocado un déficit fiscal y eso se utiliza como un argumento para el incremento de la luz.
“Los incrementos ya se han venido viendo. Todo estaba caminando y hasta el momento no tengo reacción de ninguno de los actores, agentes del sistema (del sector energético) de que estuvieran en desacuerdo con lo que se estaba haciendo”, añadió Jarquín, quien indicó que la recomendación del FMI es excesiva y genera más tensiones y zozobra y es negativo para la economía.
“Otro tema que se debería de agilizar ahora que hay armonía con el Gobierno es juntar esfuerzos para traer ese combustible más barato de Venezuela y otros proveedores que sería quizás hasta más de ocho córdobas más barato por galón”, apuntó Jarquín Anaya.