Alex Carvajal
Actualmente se ha convertido casi en un suicidio llegar a mi trabajo, primero por la manera que conducen algunos transportistas de la ruta San Marcos-Managua y ahora por la cantidad de zanjas que existen desde Ticuantepe hasta llegar a San Marcos.
Sé que las constantes lluvias que han caído en los últimos días han deteriorado por completo las calles, pero si bien es cierto si las autoridades encargadas se preocuparan por revestir un hoyo cuando está pequeño saldría más barato la reparación y se evitarían muchas quejas como ésta.
Es un dolor de cabeza para los usuarios que viajamos a diario, y peor aún para los transportistas que de seguro más de alguna pieza de la dirección de sus vehículos ya la tienen dañada. Las condiciones de las calles son pésimas. Hay hoyos por todos lados sobre todo en la pendiente que va de San Juan a La Concha. Es muy difícil conducir, porque si esquivan un bache, se meten en otro, lo que destruye los vehículos y además nos ponen en peligro porque muchos ni bajan la velocidad y al querer esquivar un hoyo podrían impactar con otro vehículo.
Hago un llamado a ver si alguno de los alcaldes de estos lugares se preocupa por echarle aunque sea un balde de tierra a cada hoyo, que se acuerden que fueron escogidos para servir a la población y no para tenerse las quijadas como actualmente están.