Luis Nuñez Salmeró[email protected]
Si bien la noticia de los acuerdos logrados por diferentes actores políticos del país podría ser una señal positiva para la inversión, la economía, en este segundo semestre está adormecida y con síntomas de desaceleración.
Según reportó el Banco Central de Nicaragua (BCN), en julio se registró el mismo nivel de crecimiento con respecto al mes anterior, cuando el indicador bajó de 4.7 a 4.1 por ciento.
Esta cifra está muy por debajo del 6.5 por ciento del año pasado a este período.
No obstante, el Gobierno mantiene sus proyecciones de cierre de la economía para este año cifradas en cuatro por ciento, aún enfrentando problemas de climáticos y aumentos de precios del petróleo, principal insumo de la economía nacional, indicó Mario Alonso, presidente del BCN.
En cuanto a la inflación, el mes de septiembre esta era de 8.51 y según el funcionario, mantienen las proyecciones de un 10.5 por ciento.
Al mes de julio el Índice Mensual de Actividad Económico (IMAE) registra 4.1 por ciento, sostenido por las expectativas de los sectores agrícola y pecuario, aunque los sectores de transporte y comunicaciones desde el mes de marzo de este año muestran decrecimiento.
Según el gerente general del BCN, José de Jesús Rojas Rodríguez, la caída en el indicador del sector transporte es por el incremento en el precio de los combustibles, mientras que el del sector de comunicaciones tiene que ver con decrecimiento en telefonía fija, ya que todavía no se incluye en el indicador la telefonía celular.