Adam Everett festeja con Lance Berkman.

Oswalt inmenso

Por vez primera Houston avanza a la Serie Mundial Edgard Tijerino [email protected] Un canto de vida y de esperanza, eso fue el esfuerzo desplegado por los Astros de Houston anoche mientras eliminaban a los Cardenales en San Luis. No fue un juego electrizante, ni emotivo, pero para los Astros, que nunca habían llegado a una […]

  • Por vez primera Houston avanza a la Serie Mundial

Edgard Tijerino [email protected]

Un canto de vida y de esperanza, eso fue el esfuerzo desplegado por los Astros de Houston anoche mientras eliminaban a los Cardenales en San Luis.

No fue un juego electrizante, ni emotivo, pero para los Astros, que nunca habían llegado a una Serie Mundial en 43 años de existir, fue como un viaje al cielo en primera clase. Parecían purificados por el fuego.

En tanto los Cardenales, sin su “química”, enloquecidos por los batazos pequeños, golpeados por uno grande, con Albert Pujols escondido, y amordazados drásticamente por el pitcheo inmenso de Roy Oswalt, sintieron que la tierra se abría debajo de sus spikes, y se los tragaba.

Ganaron los Astros 5-1, con imprevisible tranquilidad. ¿Qué importaba ahora el jonrón de Pujols en el cierre del quinto juego?

Ese batazo, merecedor de un lugar en las paredes del Palacio de Versalles, sólo prolongó la agonía de los Cardenales y cambió el escenario para la celebración que Houston había estado soñando por casi medio siglo.

La intriga sobre el desenlace del juego, comenzó a despejarse en el tercer inning, cuando Houston tomó ventaja 2-0 aturdiendo al abridor de San Luis, Mark Mulder.

Brad Ausmus abrió con hit y Adam Everett machucó una pelota que se convirtió en infield hit. Con dos a bordo, Oswalt tocó por el montículo y Mulder que tenía el ángulo y el tiempo para sacar el out en tercera, prefirió tirar a primera. Un wild pitch trajo al plato a Bread Ausmus, y un hit de Craig Biggio, amplió la diferencia.

El jonrón de Jason Lane en el cuarto episodio, sí preocupó a la multitud. Tres carreras de desventaja con Oswalt convertido en un Picaso del pitcheo sin permitir hit, obligaban a rascarse la cabeza.

En el cierre del quinto, los Cardenales dieron su única señal de vida cuando John Rodríguez, como emergente, con fly de sacrificio, impulsó a Mark Grudzielanek.

Un magistral squeeze ejecutado por Adam Everett con Chris Burke en tercera durante el sexto inning, fabricó la cuarta carrera, y para ponerle sello, Ensberg conectó hit empujador de Craig Biggio en el séptimo.

No esperábamos un partido tan claro, mucho menos después del final huracanado por el que atravesó el quinto juego, pero Oswalt derritió los bates enemigos. El fiero Pujols, ponchado en el primer inning, se fue de 4-0, Jim Edmonds que para muchos es el mejor jardinero central, perdió una pelota, Yadier Molina fue out en segunda en una jugada muy confusa.

Definitivamente, fue una noche pesada y amarga para los Cardenales, abrumados, deshidratados, cobijados por una tristeza inmemorial.

En el otro lado de la acera, Houston brillaba intensamente, mostrando esa ansiedad sujetada por tanto tiempo, haciendo valer la profundidad de su pitcheo, sacándole el máximo provecho al bateo pequeño, y simplificando dificultades.

¿Serán estos Astros el próximo “comodín” en ganar una Serie Mundial? Ángeles, Marlins y Medias Rojas, han terminado con la oposición en las recientes postemporadas.

LA SERIE MUNDIAL

Domingo 23 Houston en Chicago, 6:10 p.m.

Martes 25 Chicago en Houston, 6:30 p.m.

Miércoles 26 Chicago en Houston, 6:25 p.m.

Jueves 27 Chicago en Houston, de necesitarse, 6:25 p.m.

Sábado 29 Houston en Chicago, de necesitarse, 5:55 p.m.

Domingo 30 Houston en Chicago, de necesitarse, 5:55 p.m.

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