Una de las cosas que hacen sobrevivir al ser humano y que lo llevan a una realización como individuo es la actitud, la cual desarrollamos en el medio y es parte de la formación de valores.
Hay personas con actitudes muy negativas, fatalistas y personas con actitudes muy positivas, de éxito, de realizaciones, asertivas. Y en países como los nuestros, con economías deterioradas, con grandes crisis económicas, la actitud es fundamental para poder trascender a una realidad que está ahí y que es una limitante para realizarse como ser humano en el ámbito laboral.
La autoestima juega un papel muy importante porque es lo que nos lleva a tener una visión clara de la propia realidad, ya que no podemos funcionar en esta realidad, al margen de ella, sino en su dinámica.
En nuestro país sufren desempleo tanto los muchachos que salen de la universidad, como las personas con experiencia laboral, con doctorados y maestrías. Ante esta situación, lo que queda es echar mano de una actitud positiva, que viene dada por una buena autoestima y una visión amplia de la vida.
Un motivo por el cual las personas sufren tanto y entran en crisis cuando pierden el empleo es porque se programan en que sólo en esa dimensión pueden ser productivos en una sociedad. En muchos casos, el salario ni siquiera sustenta las necesidades pero brinda seguridad, entonces las personas piensan que es peor estar sin hacer nada y por estar en esa frecuencia, no logran plantearse que con todo lo que saben, lo que tienen y el acervo de conocimientos, pueden hacer otra cosa y no necesariamente estar a expensas de un empleo.
Es necesario echar mano del talento, del positivismo, de la seguridad en sí mismo, de la seguridad en las habilidades profesionales que se poseen y ser agresivo ante la vida.
También es necesario prepararse para las adversidades, no pensar que las cosas van a ser siempre color de rosa porque en estos países estamos llenos de adversidades debido a que el sistema mismo está muy cargado de deficiencias, somos un país subdesarrollado, dependiente y nuestra economía no depende de nuestras propias riquezas sino de políticas externas.
De manera que la forma en que el desempleo afecte a una persona, dependerá mucho de su actitud frente al problema. Puede entrar en un estado depresivo o puede salir adelante con otra alternativa.
Las personas que no han cultivado autoestima y actitud positiva, estarán desarmadas ante la vida. La solución es ser emprendedores ante la vida, buscar alternativas, saber que somos versátiles, que si nos falta una cosa, podemos ir por otra, tener talento, disposición, sacrificio y agresividad ante las adversidades.
FORMANDO GANADORES
La actitud se enseña.
Desde niños. La actitud positiva se adquiere desde pequeños. En ese sentido tenemos un reto con nuestros hijos. Empezar desde temprano estimulándolos a que pueden hacer las cosas, porque es la manera de formar personalidades saludables, con autoestima y que crean en sí mismas.
Formar también para la frustración. Enseñe a los niños que no todo es bonito en la vida, que hay cosas que cuestan y no se adquieren fácilmente. Una forma de hacerlo es enseñando el valor de las cosas y el dinero, que no lo tengan todo fácil.