Javier Antonio Sandino Mayorga
¿Hasta cuándo los políticos nicaragüenses van a actuar como patriotas? ¿Hasta cuándo van a preocuparse por el hambre y el dolor de sus hermanos? Parece que los políticos nicaragüenses no escarmientan ni aprenden de las lecciones del pasado.
De la ambición se deriva el caudillismo; por este caudillismo fatal vino William Walker a Nicaragua y también ha habido intervenciones militares en nuestro país, y por el caudillismo hemos perdido territorio en Nicaragua. La historia se repite: Zelaya, Chamorro, Somoza, Ortega y Alemán, cada quien en su tiempo se ha creído el indispensable, y ya vemos las fatales consecuencias que eso ha derivado.
¿Cómo es posible que un reo mantenga la hegemonía de un partido? Se supone que un reo tiene sus derechos políticos suspendidos. ¿Cómo es posible que determinado sector quiere que participe en el diálogo? Es hora de olvidarse de la política, comprobamos los nicaragüenses que estamos rodeados de enemigos, Honduras, Costa Rica y Colombia.
Debemos aprestarnos a la lucha, pues nuestros hermanastros siempre se han aprovechado de nuestras diferencias para asestarnos traicioneras puñaladas. Si el general Morazán a quien Darío llamó “el guerrero formidable” se levantase de su tumba, que horrible decepción se llevaría.