Armando Lau Gutiérrez
El subsecretario de Estado de los Estados Unidos de Norteamérica, señor Robert B. Zoellick, en reciente visita a Nicaragua responsabilizó a los dos caudillos Daniel Ortega y Arnoldo Alemán de estar involucrados en el famoso pacto que tiene el país en un desorden constitucional.
Al imponer con énfasis, sus contundentes declaraciones, el señor Zoellick fue duramente criticado por las cúpulas del FSLN y del PLC.
Es penoso decir que el señor Zoellick vino a quitar el cloroformo político a los creyentes ajustados y condicionados al sistema dictatorial pactista que tiene agobiada a toda la nación, y del peligro que corre Nicaragua de que a través del referido pacto llegue al poder presidencial Daniel Ortega, formándose un gobierno izquierdista y antidemocrático, negativo para los países del istmo centroamericano y para los Estados Unidos.
El pacto ha convertido a los diputados de las dos bancadas partidistas en personas autómatas, muy alejadas de su integridad moral parlamentaria. En declaraciones que diera a los medios informativos, la diputada sandinista Rita Fletes dijo que Arnoldo Alemán puede ser un ladrón corrupto, criminal, pero es nuestro ladrón, nuestro corrupto, nuestro criminal. Lo que expresó la diputada Fletes es una realidad para el FSLN, porque el doctor Arnoldo Alemán ha sido una cámara de oxígeno para Daniel Ortega en busca de la Presidencia de Nicaragua. Es por eso que lo tienen bien guardado en una jaula de oro como rehén del pacto.
El 70 por ciento del área productiva del país está en manos de los pequeños y medianos productores, y desde que cerraron el Banco Nacional dichos productores han quedado paralizados sin financiamientos y sin tecnología actualizada. Ellos mismos se autofinancian para su sobrevivencia siendo una merma considerable en las exportaciones agropecuarias del país.
Empresario