¿Qué viene en el Bronx?

Edgard Rodríguez [email protected] “Nuestro equipo jugó duro, pero le fallamos a nuestros fanáticos. Lo haremos mejor”, dijo George Steinbrenner, el volcánico propietario de los Yanquis, tras la eliminación de su equipo ante Los Ángeles. Quienes conocen a ese señor aseguran que eso es sólo el preludio de lo que podría venir en el Bronx. A […]

Edgard Rodríguez [email protected]

“Nuestro equipo jugó duro, pero le fallamos a nuestros fanáticos. Lo haremos mejor”, dijo George Steinbrenner, el volcánico propietario de los Yanquis, tras la eliminación de su equipo ante Los Ángeles.

Quienes conocen a ese señor aseguran que eso es sólo el preludio de lo que podría venir en el Bronx.

A sus 75 años, George sigue siendo un competidor brutal y las relaciones con sus empleados están en dependencia del desempeño de su equipo en el terreno de juego. Así que es natural que sacudirá la rama.

Steinbrenner compró los Yanquis en 10 millones de dólares en enero de 1973 a la CBS. Desde entonces, el club ha tenido 20 managers, 37 coaches de pitcheo y 15 gerentes generales.

¿Qué le parece? Ah, bueno, también ha ganado 6 Series Mundiales, 10 banderines de la Liga Americana y 14 títulos del Este. Pero desde el 2000 no ganan un clásico de octubre y eso debe tenerlo irritado.

¿Qué podría pasar? Uno de los primeros en irse podría ser Brian Cashman, el gerente. La mayor parte de las transacciones no funcionaron. Unas por lesión, como Cal Pavano o Jaret Wright, otros por inconsistencia, como Johnson.

Y luego debe seguirle Joe Torre, el manager. A Torre le faltó una buena dosis de audacia, no movió al equipo y esperando el trancazo, sólo vio rolas o elevaditos de Alex Rodríguez, Gary Sheffield o Hideki Matsui.

Del bullpen sólo deben sobrevivir Mariano Rivera y Tom Gordon. Del outtfield, Matsui y Sheffield, mientras le echan el ojo a Jacque Jones y a Torii Hunter, patrulleros de Minnesota.

Seguro habrá otro coach de pitcheo. Steinbrenner no quiere a Mel Stottlemyre, y éste no quiere trabajar para él. Y respecto al manager, se asegura que el Jefe desea a Lou Piniella, quien acaba de salir de Tampa Bay.

“No me gusta perder y trabajaremos para evitar que eso vuelva a ocurrir”, advirtió Steinbrenner.

Y ése no bromea.

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