Khalil Green elimina a Yadier Molina en el segundo inning. (LA PRENSA/AP)

Cardenales no perdonan

Edgard Tijerino [email protected] Aunque los Padres se esforzaron con una recuperación en los últimos innings, «murieron» ante los Cardenales. Como estaba previsto. ¿Qué podíamos esperar entre un equipo que ganó 100 juegos, la máxima cifra en las Grandes Ligas, y otro que pese a ser también líder de división, fue limitado a 82, algo insuficiente […]

Edgard Tijerino [email protected]

Aunque los Padres se esforzaron con una recuperación en los últimos innings, «murieron» ante los Cardenales. Como estaba previsto.

¿Qué podíamos esperar entre un equipo que ganó 100 juegos, la máxima cifra en las Grandes Ligas, y otro que pese a ser también líder de división, fue limitado a 82, algo insuficiente para sobrevivir como «comodín»?

Sencillo, una barrida.

Exactamente eso fue lo que hicieron los pujantes Cardenales. Después de imponerse 8-5 en el primer juego con pitcheo de seis ceros de Chris Carpenter, el equipo de Tony LaRussa continuó con una victoria por 6-2 cabalgando sobre el trabajo monticular del zurdo Mark Mulder, y anoche, dieron el jaque mate triunfando rotundamente 7-4.

En pelea de tigre suelto con cordero amarrado, los Padres nunca estuvieron adelante en el marcador a lo largo de las 27 entradas.

Los Padres, sin un ganador de 15 juegos, sin un bateador de 20 jonrones y sin un impulsador de 90 carreras, parecían un equipo Triple A retando el poderío de los Cardenales encabezados por Alberto Pujols y Jim Edmonds, con una poderosa rotación y un bullpen en el que sobresale Jason Isringhausen con 39 rescates.

Anoche, los de San Luis agredieron rápidamente a Woody Williams. Hit de David Eckstein y doble de Albert Pujols, produjeron la primera carrera abriendo el juego, y en el segundo episodio, un jonrón de dos carreras de Eckstein y doblete con bases llenas de Reggie Sanders, aumentaron la diferencia 5-0 explotando a Williams.

Cuando Yadier Molina empuja dos más en el quinto, pensamos que no quedaba nada por discutir, pero los Padres tuvieron aliento para mostrar señales de vida anotando cuatro veces, dos por jonrones de Dave Roberts y Ramón Hernández.

Matt Morris se apuntó la victoria con pitcheo de cinco hits y sólo dos carreras en seis entradas, utilizando 104 lanzamientos, y como casi siempre, Isringhausen remató manejando una seria dificultad con el empate en el plato. Ahora los Cardenales esperan por el sobreviviente entre Astros y Bravos.

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